De un certero balazo en la cabeza fue asesinado el transportista Antonio Gonzales Aróstegui (57) cuando se trasladaba a bordo de su camioneta Hilux blanco con placa de rodaje D9H-731. El sangriento hecho ocurrió ayer en horas de la madrugada en la carretera Molino-Panao, a la altura del lugar denominado Yuncapallpa.
Gonzales Aróstegui, en horas de la madrugada, salió de su vivienda ubicada en el jirón Unión en Molino con dirección a Panao, para transportar una carga, llevando un pasajero de apellido Choquehuanca; al llegar al lugar denominado 11 Amigos recogió a otro sujeto quien luego de avanzar unos metros más adelante fue el que le disparó a matar.
Se supo que el desalmado asesino le pidió al chofer que se estacione a un costado de la carretera porque quería orinar, pero el chofer no le hizo caso y continuó el viaje, lo que habría enfurecido al delincuente que desenfundó su arma y le disparó en la nuca, luego se dio a la fuga con rumbo desconocido.
El otro pasajero que presenció el hecho caminó por varios minutos hasta encontrar una vivienda a cuyos ocupantes les solicitó ayuda. La esposa de la víctima, Nilda Álvarez, enterada del hecho llegó al lugar y con esperanzas de salvarle la vida lo trasladó de inmediato al centro de salud pero fue inútil porque llegó sin vida.
Vecinos y familiares de la víctima afirmaron que era un transportista tranquilo y trabajador desde hace varios años en la ruta, por lo que descartan que se trate de un ajuste de cuentas. En tanto la policía maneja la hipótesis que el transportista se haya resistido a un asalto por lo que fue asesinado.
La camioneta quedó varada a un costado de la vía donde se formó un charco de sangre, hasta donde llegaron policías de Criminalística a fin de recoger indicios que ayuden a ubicar al asesino.
El fiscal y policías de Panao realizaron el levantamiento del cadáver, luego lo trasladaron a la morgue de Huánuco, para que se le practique la necropsia de ley.




