La política social en Estados Unidos se encuentra nuevamente en el centro del debate, con propuestas de recorte en el programa Medicaid que recuerdan estrategias retóricas del pasado. Los republicanos, buscando justificar estas medidas, han recurrido a la imagen del “videojugador holgazán” para argumentar la necesidad de reorientar los fondos hacia quienes consideran más merecedores. Esta táctica evoca la figura de la “reina del bienestar” utilizada por Ronald Reagan, señalando una continuidad en la estrategia comunicacional del partido para moldear la opinión pública sobre el gasto social.
Según la investigación publicada por The New York Times, el Partido Republicano está empleando una retórica similar a la utilizada en décadas pasadas, aunque con una nueva imagen, para justificar recortes en programas sociales como Medicaid. Mientras que en los años 70 y 80 se invocaba la figura de la “reina del bienestar”, ahora se apunta al estereotipo del joven que pasa el día jugando videojuegos, percibido como un aprovechado del sistema de salud.
La justificación principal para estos recortes radica en la afirmación de que existen beneficiarios que no cumplen con los requisitos para recibir la ayuda, ya sean inmigrantes indocumentados o personas aptas para trabajar que prefieren no hacerlo. Mike Johnson, presidente de la Cámara de Representantes, declaró a CNN que Medicaid está diseñado para ayudar a madres solteras con hijos, no para “hombres de 29 años sentados en sus sofás jugando videojuegos”. Esta retórica busca generar apoyo a las medidas de restricción, presentando los recortes como un acto de justicia y responsabilidad fiscal.
Sin embargo, tanto demócratas como analistas de datos argumentan que la mayoría de los beneficiarios de Medicaid ya están trabajando, y que incluso si existiera un número significativo de “holgazanes”, la eliminación de su cobertura no generaría ahorros sustanciales. El senador Josh Hawley, republicano de Missouri, señaló que sus electores están en Medicaid porque no pueden pagar un seguro médico privado. En 2023, Medicaid proporcionó cobertura de salud a más de 90 millones de estadounidenses, lo que representa un porcentaje significativo de la población de bajos ingresos.
Un análisis del American Enterprise Institute respalda la postura republicana, estimando que los beneficiarios de Medicaid aptos para trabajar y que no lo hacen dedican aproximadamente 4.2 horas diarias a ver televisión o jugar videojuegos, solo superado por el tiempo dedicado a dormir. No obstante, un estudio del Brookings Institution cuestiona el impacto potencial de los nuevos requisitos laborales propuestos, señalando que incluso si se identificaran a estos “videojugadores ociosos”, los ahorros serían modestos. De hecho, aquellos sin límites en su actividad registraron el gasto promedio más bajo en Medicaid, con un 40% que no utilizó servicios médicos en absoluto.
Los demócratas acusan a los republicanos de tergiversar la situación para obtener fondos que compensen los recortes de impuestos en su legislación. El senador Brian Schatz argumenta que están “desesperados por dinero” y buscan “imaginar a una persona indigna” para justificar la eliminación de personas del programa de bienestar. El senador Richard Blumenthal criticó la estigmatización de la atención médica como una “ayuda”, cuando debería ser un factor que impulse la productividad de la sociedad. Datos del Kaiser Family Foundation revelan que más del 60% de los adultos no ancianos en Medicaid ya están trabajando.
Este debate se produce en un contexto donde la expansión de Medicaid bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act) ha permitido que personas de bajos ingresos accedan a la cobertura sin necesidad de estar empleadas. A pesar de ello, figuras como Mike Johnson insisten en que quienes “se niegan” a trabajar están “defraudando el sistema”, apelando a una “componente moral” para justificar los requisitos laborales. La controversia se centra en el impacto real de estas medidas, con advertencias sobre consecuencias no deseadas y altos costos administrativos.




