
Por Willy Marcellini Ramírez
El día miércoles 04 de mayo de este año, el Centro de las Artes de la Universidad Católica San Pablo de Arequipa acogió el lanzamiento del álbum “Daniel Alomía Robles – Revisitado”, como una mirada a la labor creativa del célebre e insigne músico huanuqueño mostrando las distintas facetas de Robles. La concreción de este álbum permite propagar el legado musical de Daniel Alomía Robles.
Es una producción que contiene 10 obras, entre ellas el conocido “Cóndor Pasa”, cuenta con la participación de Fernando Valcárcel (pianista y responsable artístico del proyecto), de la violinista María Pacheco y el tenor Juan Pablo Marcos y contó con el apoyo de la Universidad Católica San Pablo de Arequipa, la Universidad Nacional de Música, la Universidad Peruana Cayetano Heredia y el Gran Teatro Nacional. Felicitaciones a ellos.
Cuento esto como un preámbulo para entender la importancia que le dan en otras regiones e instituciones a Daniel Alomía Robles, musicólogo y compositor de la más famosa pieza peruana en el orbe, que muchas veces es ignorado y desatendido en su propia tierra; pese a que sus restos descansan desde el 15 de agosto de 1996 en un mausoleo edificado en el interior de la Universidad Daniel Alomía Robles en Huánuco. Esta desatención se debe a la desidia e ignorancia que se tiene de la importancia de la cultura, principalmente por parte de las autoridades locales e instituciones académicas, además de las organizaciones y ciudadanía en su conjunto. Si se le diera la importancia necesaria, sería la punta del iceberg para poner en valor la cultura y el desarrollo de una industria cultural en Huánuco, y sería un facilitador para dar forma a las diversas vías para lograr el desarrollo sostenible.
Ya en el siglo XVIII Adam Smith decía que la cultura era instrumental en los resultados económicos de las naciones. En la actualidad, muchos estudios ya hablan de cómo la cultura es en parte responsable de las diferencias del desempeño económico de los países. Por tanto, no debe extrañarnos que los países más desarrollados despliegan grandes esfuerzos por favorecer las actividades culturales en sus sociedades, con EEUU a la cabeza. Según Funcas, una organización dedicada a la investigación económica y social, el 2018 EEUU representaba el 44.68% del Valor Agregado Bruto (VAB) del total internacional de las Actividades Culturales y Creativas (ACC), seguido de la Unión Europea con 28.63%, China 15.36%, Japón 8.97%, Reino Unido 6.5%, Corea del Sur 1.68%, principalmente. Es importante resaltar que, según esta misma investigación, en el año 1995 China sólo representaba el 0.98% del total internacional de las ACC; dicho avance está muy relacionado al crecimiento económico de China y a la actual importancia que tiene en la economía internacional.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), las industrias culturales y creativas son aquellos sectores de actividad organizada que tienen como objeto principal la producción o la reproducción, la promoción, la difusión y/o la comercialización de bienes, servicios y actividades de contenido cultural, artístico o patrimonial. Asimismo, se considera que las industrias creativas abarcan a los sectores editoriales, audiovisuales, fonográficos, de artes visuales, de artes escénicas y espectáculos, de turismo y patrimonio cultural material e inmaterial, de educación artística y cultural, de diseño, publicidad, contenidos multimedia, software de contenidos y servicios audiovisuales interactivos, moda, agencias de noticias y servicios de información, y educación creativa.
En ese sentido, como parte de la actividad cultural, en Huánuco se podría crear un Festival Internacional de música, piano y canto, con premios y estímulos para la participación de los mejores exponentes de la música de Robles; también con esos mismos fines se concretaría un ambiente o infraestructura que fomente el desarrollo de la cultura y las artes, se mejoraría las vías de acceso terrestre, aéreos y fluviales, se fomentaría el desarrollo turístico, los servicios de transporte, hospedaje, recuerdos (souvenirs) de alimentos, espectáculos, museos, agencias de viaje, entre otros; en general se dinamizaría la economía local y regional. Si hubiera compromiso con la promoción y difusión de la cultura local se crearían muchos proyectos, empezando por Robles, considerando los muchos recursos culturales, históricos y naturales de gran valor con las que cuenta la región de Huánuco, fomentando la construcción de elementos sociales favorables a la vez que se fortalece la identidad local y regional. En este punto, por muchos motivos que podría tratarlos en otro momento, me atrevo a decir también que Huánuco podría ser denominado como “Capital de la historia del Perú”.
Debemos saber que la cultura tiene un impacto claro en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fundamentales, en forma especial en la educación de calidad a través de la educación cultural y artística, sea en entornos formales e informales, así como en la educación y formación técnica y profesional en el sector cultural; trabajo decente y crecimiento económico apoyando la creación de empleo y la circulación de bienes y servicios culturales en la economía creativa; la reducción de las desigualdades, fomentando la inclusión social y celebrando la diversidad; ciudades y comunidades sostenibles. .
Hasta la próxima. Saludos cordiales.




