Cesar Kanashiro
Los cambios industriales contemporáneos relacionados con la inteligencia artificial, interpretados como una nueva revolución industrial han afectado a diversas áreas de la sociedad. Los temas relativos a este ámbito científico particular se han desarrollado desde aproximadamente mediados del siglo XX, en relación con la automatización y el aprendizaje automático de las máquinas; sin embargo, los nuevos cambios relacionados con la denominada cuarta revolución industrial han desafiado a las culturas e instituciones a nivel global, produciendo cambios radicales asociados con la robótica, la digitalización y la automatización.
En el caso de la administración de negocios, las actuales innovaciones derivadas de la inteligencia artificial y las máquinas inteligentes han sintonizado con una tradición complementaria que entiende a las organizaciones como sistemas de información. Por ello, temáticas como el procesamiento de la información, la racionalidad limitada y las capacidades cognitivas, son problemáticas relacionadas con los nuevos avances tecnológicos en materia de inteligencia artificial, por lo que esta temática no le es ajena al campo de la administración de negocios, y particularmente al emprendimiento de nuevos negocios.
El enfoque adoptado para comprender la relación entre la inteligencia artificial y el emprendimiento es de tipo contextual. Su objetivo es describir el entorno institucional que guía el desarrollo del proceso emprendedor mediante el uso de inteligencia artificial. Esto se debe a que la tecnología de la inteligencia artificial opera bajo reglas y objetivos establecidos de manera contextual y predefinida. En este sentido, se pretende describir contextos culturales compuestos por fenómenos normativos, los cuales delimitan tanto la temática de la investigación como el fenómeno estudiado.
La inteligencia artificial puede definirse como las capacidades cognitivas similares a las humanas, demostrada por máquinas, o el examen de cómo las computadoras y los algoritmos digitales realizan tareas y resuelven problemas complejos que normalmente requerirían o excederían las capacidades racionales o cognitivas de personas humanas. La definición utilizada transversalmente es la de John MacCarthy, entendiendo a la inteligencia artificial como la ciencia y la ingeniería de fabricar máquinas inteligentes, específicamente programas informáticos inteligentes, la cual es una operacionalización que se remonta a mediados del siglo XX. Sin embargo, la actual inteligencia artificial de tipo generativa incluye modelos de lenguaje y sistemas multimodales que superan las expectativas optimistas de esa época.
En la actualidad, el fenómeno de la inteligencia artificial está caracterizado por el proceso de la capacidad racional limitada de las personas, superándose a sí misma mediante una descarga del trabajo cognitivo humano, basándose en las computadoras, estableciéndose a este tipo de máquinas y programas informáticos inteligentes como agentes con capacidades cognitivas similares a las humanas, y con la capacidad de aprendizaje y resolución de problemas. De esta forma, la inteligencia artificial se configura como una herramienta que apoya a la toma de decisiones y evaluaciones, proporcionando sugerencias basadas en datos de volumen creciente.
En un inicio de las aplicaciones de la inteligencia artificial en los negocios se centraron en la automatización de las tareas rutinarias, pero en la actualidad los avances tecnológicos generativos y de aprendizaje automático, junto con la disponibilidad del BigData y el aumento exponencial del poder computacional, permiten que la inteligencia artificial se aplique a tareas complejas destinadas tradicionalmente a personas con altas capacidades cognitivas especializadas, transformando a la inteligencia artificial en una capacidad estratégica para la competitividad de las organizaciones, amentando la relevancia de estas nuevas tecnologías para el desarrollo de negocios.
Por otra parte, las capacidades humanas para el emprendimiento, entendidas como los procesos mediante los cuales las personas exploran y aprovechan nuevas oportunidades de negocio a través de la fundación de empresas, pueden ser potenciadas con recursos cognitivos artificiales. Estos recursos permiten enfrentar grandes volúmenes de información y escenarios inciertos de manera más competente. En el campo del emprendimiento de negocios, esto genera una nueva competencia que requiere de inteligencia artificial para un desarrollo exitoso.
En este sentido, la cultura organizacional debería evolucionar para aceptar y prepararse para los cambios, incentivar y recompensar los cambios e implementar el pensamiento cognitivo, eliminando tareas menores, generando una gestión basada en las evidencias, utilizando cantidades de datos de forma creciente, de forma ágil y colaborativa. De esta forma, el enfoque institucional tiene una oportunidad para profundizar este análisis, debido a sus fortalezas contextuales, y también a razón de una falta de profundización en los componentes reglamentarios explícitos e implícitos en el campo de la inteligencia artificial aplicado al emprendimiento de negocios. Finalmente, una perspectiva futura de investigación podría derivar en un metaanálisis dela producción de literatura científica, rescatando los estudios empíricos excluidos en esta revisión sistemática, para abordarlos desde un paradigma cuantitativo de alcance explicativo, superando el alcance descriptivo y sintético de esta revisión sistemática de la literatura.




