Cuenta regresiva para el nuevo Jorge Chávez: todo listo, pero con pendientes clave

A tan solo días del 30 de marzo, fecha fijada para la apertura del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez en el Callao, la incertidumbre persiste. Pese a una serie de reprogramaciones anteriores, el Gobierno y las entidades supervisoras aún consideran viable que se cumpla el cronograma establecido. Así lo aseguró Verónica Zambrano, presidenta del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán), en declaraciones recientes recogidas por el periodista Manuel Rojas Berríos para Infobae.

“La fecha sigue siendo el 30 de marzo. Esa fecha no ha sido modificada”, sostuvo Zambrano, dejando claro que, hasta el momento, no se ha formalizado ningún cambio en el cronograma. Sin embargo, el inicio de operaciones del nuevo terminal depende de la superación de una serie de observaciones calificadas como “críticas” por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).

Avance físico de la obra vs. desafíos operativos

De acuerdo con los reportes de avance físico, la nueva infraestructura del Jorge Chávez se encuentra en un 99.65% de ejecución. Sin embargo, como señaló Ositrán, aún hay aspectos técnicos y operativos que deben resolverse para poder garantizar el correcto inicio de actividades aeroportuarias.

Entre los temas pendientes se encuentran:

  • Pruebas de funcionamiento de los sistemas eléctricos, de seguridad y servicios básicos.
  • Integración operativa entre las distintas entidades aeronáuticas.
  • Validación de protocolos de emergencia y evacuación.
  • Certificación de instalaciones por parte de la DGAC.

Estos puntos han sido objeto de observaciones que deben ser atendidas por Lima Airport Partners (LAP), el concesionario a cargo de la construcción y futura operación del aeropuerto.

Certificación pendiente: un paso clave para la apertura

La certificación operativa otorgada por la DGAC es un requisito imprescindible para iniciar operaciones. Esta no solo garantiza que el aeropuerto está estructuralmente listo, sino que cuenta con todos los elementos de seguridad, logística y gestión aeroportuaria en regla.

En ese sentido, la presidenta de Ositrán remarcó:
“No es necesario alcanzar el 100%, siempre y cuando los aspectos críticos sean superados”, enfatizando que puede darse inicio a operaciones si los elementos esenciales —como la seguridad, el control de tráfico aéreo y los sistemas de emergencia— están correctamente implementados.

La DGAC y Ositrán continúan evaluando las condiciones técnicas, mientras que LAP ha recibido un plazo limitado para subsanar los puntos observados. Se espera que esta semana se realicen las últimas pruebas que definirán si se otorga o no la autorización definitiva.

El suministro de combustible: otro punto bajo supervisión

Otro aspecto relevante en la cadena operativa es el suministro de combustible, fundamental para garantizar las operaciones aéreas. Este proceso está siendo supervisado por Osinergmin, entidad que a su vez depende de la autorización del Ministerio de Energía y Minas (Minem) para liberar el servicio de abastecimiento.

Zambrano señaló que “este proceso está bastante bien encaminado”, pero aún pendiente de validaciones técnicas finales solicitadas por la DGAC. La falta de este permiso podría retrasar la apertura o limitar las operaciones, aunque hasta ahora no se ha informado de ningún obstáculo insalvable.

Penalidades si no se cumple el cronograma

Si LAP no logra cumplir con las exigencias establecidas en el contrato de concesión, podría enfrentar sanciones y penalidades económicas, según confirmó Ositrán. Esto se haría efectivo si no se cumple con el plazo contractual de inauguración o si no se entregan las condiciones mínimas para iniciar operaciones.

“Para nosotros, lo que importa es que LAP cumpla con los requisitos del contrato de concesión”, afirmó Verónica Zambrano. Añadió además que, si bien algunos problemas de integración aún persisten, estos están siendo solucionados, y se espera que no impidan el cumplimiento del cronograma.

Un megaproyecto que representa el futuro del transporte aéreo peruano

La ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez constituye uno de los proyectos de infraestructura más importantes del país en las últimas décadas. El nuevo terminal permitirá duplicar la capacidad operativa del aeropuerto, pasando de atender 22 millones de pasajeros anuales a más de 37 millones en los próximos años.

Este megaproyecto ha sido impulsado con el objetivo de convertir a Lima en un hub aéreo regional competitivo, optimizando conexiones con Sudamérica, Norteamérica y Europa. Contará con:

  • Una nueva torre de control de 65 metros de altura.
  • Dos pistas de aterrizaje completamente operativas.
  • Más de 180.000 m² de área terminal.
  • Infraestructura moderna de carga, estacionamientos y servicios auxiliares.

El papel de LAP y la presión sobre su desempeño

Lima Airport Partners ha estado al frente del proyecto desde el inicio de su concesión. Sin embargo, ha sido criticado por retrasos y falta de información clara, lo que ha generado molestia entre autoridades, usuarios y operadores aéreos.

Este proyecto tenía como fecha inicial de culminación el año 2023, pero fue postergado en varias oportunidades. A pesar de ello, la empresa asegura que está en condiciones de cumplir con los requisitos esenciales para la apertura y ha incrementado el ritmo de trabajo en las últimas semanas.

Expectativa y presión a pocos días del anuncio final

Aunque la decisión definitiva se tomará tras culminar las evaluaciones finales esta semana, las autoridades no descartan que el aeropuerto sea inaugurado el 30 de marzo, como estaba planeado. Sin embargo, todo dependerá del cumplimiento de los estándares establecidos por los organismos reguladores.

La apertura marcará un antes y un después para el transporte aéreo en el país, pero también dejará lecciones sobre planificación, cumplimiento contractual y transparencia en la ejecución de obras públicas concesionadas.

Conclusión

A escasos días del 30 de marzo, la inauguración del nuevo Aeropuerto Jorge Chávez pende de la superación de observaciones técnicas y certificaciones pendientes. Ositrán insiste en que la fecha sigue en pie y que Lima Airport Partners aún está a tiempo de cumplir con el contrato. Si bien existen retos técnicos, las autoridades aseguran que no es imprescindible alcanzar un 100% de avance, siempre y cuando los aspectos críticos sean superados.

La decisión final se tomará en las próximas horas, pero todo apunta a que, si no surgen nuevos contratiempos, el país verá la apertura del terminal aéreo más moderno de su historia, un proyecto clave para el desarrollo del Perú en materia de conectividad internacional.