Cuando la justicia abusa de su poder

El lunes fuimos testigos de cómo la justicia puede ser arrolladoramente injusta y abusiva. El que en algún momento fue un juez aplaudido por sus drásticas sanciones a algunos de los personajes más poderosos del país, ahora se convirtió en el atropellador y abusivo al punto de dejar sin casa a la familia de los Humala Heredia.
Para empezar, muy pocos dudan de la culpabilidad de la pareja presidencial que gobernó el país. No cabe duda de que sí recibieron dinero de Venezuela y del Brasil a través de Hugo Chávez, y también de la constructora Odebrecht; por nueve meses fueron encarcelados acusados de lavado de activos por la receptación de este dinero, a pesar de que hasta el momento no se ha demostrado el hecho. Sin embargo, llama mucho la atención, la “preferencia” de la justicia para encarcelar e incautar sus bienes a unos, mientras que a otros acusados de los mismos delitos nada. Es el caso de Alan García, Keiko Fujimori, Susana Villarán, entre otros, quienes han recibido dinero de Odebrecht, y a pesar de tener las mismas acusaciones y evidencias que los Humala Heredia, siguen como si nada hubiera pasado. La justicia no les toca.
Esta demostración del abuso del fiscal y del juez merece una verdadera reflexión: “Por eso el sistema judicial del Perú está como está, desprestigiada, pese a algunos esfuerzos de respetados magistrados que se empeñan en mejorar este poder del Estado”.
¿Por qué esta medida extrema de sacarlos de sus casas para demostrar poder, si ya estaban embargados con registro en los Registros Públicos? De qué vale que se les otorgue un plazo de 30 días para desalojar la vivienda, si ese mismo día cargaron con todas las pertenencias de la familia. El daño ya está hecho y la colectividad conoce de este abuso. La poca simpatía que el pueblo tenía hacia los Humala podría empezar a cambiar, ahora que son víctimas.