“Una sola prueba de mi deshonestidad y renuncio”, dijo en aquella oportunidad.
Pese a que el cargo de congresista es irrenunciable, la fujimorista Karina Beteta lo planteó en 2016 y hoy le recuerdan tras la denuncia en su contra por doble cobro de viáticos.
“La honestidad es un valor sustancial, en mi caso, una sola prueba de mi deshonestidad y renuncio”, dijo en aquella oportunidad.
Esta expresión que publicó en Twitter el 27 de julio de ese año vuelve a ser motivo de debate en las redes sociales. Esta vez, el trasfondo que cuestiona esta propuesta es la denuncia que la fiscalía abrió en su contra por un irregular cobro de viáticos.
De acuerdo a una denuncia periodística, Karina Beteta y otros cinco congresistas hicieron el cobro de sus cheques de S/2800.00 asignados para su semana de representación, pese a estar en el extranjero durante los días que debieron estar en sus regiones.
La fiscal suprema Zoraida Ávalos, titular del Ministerio Público, imputa a los legisladores el presunto delito de peculado doloso y falsedad ideológica, ilícitos que evidenciarían la deshonestidad de los señalados si se les halla responsables.




