La presidenta Dina Boluarte se encuentra en el centro de una controversia tras declarar que los relojes de lujo exhibidos en actos oficiales fueron un préstamo de Wilfredo Oscorima, gobernador de Ayacucho. Esta explicación ha provocado un cúmulo de reacciones críticas por parte de congresistas de distintas bancadas, quienes cuestionan la credibilidad de sus argumentos y sugieren un posible impacto en la percepción pública y la integridad política de la mandataria.
Carlos Anderson, congresista no agrupado, calificó las declaraciones de Boluarte como un insulto a la inteligencia de los peruanos, mientras que Patricia Juárez, de Fuerza Popular, ironizó sobre la conveniencia de pedir prestadas joyas para lucir glamorosa. Del lado izquierdista, Silvana Robles denunció la explicación presidencial como una “burda treta”.
Además, se levantan acusaciones sobre un decreto de urgencia favorable a Ayacucho, insinuando un posible intercambio de favores entre Boluarte y Oscorima, destacando el descontento y la desaprobación generalizada entre los legisladores. Jaime Quito y Ruth Luque también se sumaron a las críticas, señalando inconsistencias en las declaraciones previas de Boluarte y acusándola de burlarse de los ciudadanos.




