Crítica de la memoria: Festival de Comprensión Lectora: fomentando la lectura

Lic. John Cuéllar

Se aprende a leer, leyendo
Resulta comprometedor y extraño que, en las capacitaciones de lectura, la gente te aborde con el siguiente discurso: «Nosotros ya sabemos lo que es lectura, lo que queremos es que nos diga qué técnicas debemos usar para responder bien las preguntas de lectura».
Es cierto que para leer —sobre todo un texto académico—, hay que hacer uso de una variedad de señales (sombreados, subrayados, elipses, llaves con síntesis fragmentarios…). Pero antes que eso se hace necesario una práctica constante de textos; y no cualquier texto, sino aquellos que requieran de un esfuerzo mental por parte del lector, llámese cuentos, novelas, poemas, ensayos, artículos científicos, textos de psicología, filosofía…
Querer aprobar un examen de Comprensión Lectora tan solo teniendo noción de lo que es una “lectura” y de qué señales se podría usar, es como querer ganar una competencia de gimnasia, sabiendo en qué consiste la palabra “gimnasia” y qué procedimientos se sigue. Porque, a decir verdad, el mejor método para dominar la lectura es leyendo constantemente, no hay otro modo, ni otro secreto cabalístico.

Concurso de lectura sobre: Milagros inesperados y La esfera mágica
Al parecer, lo dicho líneas anteriores, lo han entendido y asimilado los organizadores del I Festival Concepcino Regional de Comprensión Lectora. Pues ellos pretenden someter a verificación-evaluación dos libros del reconocido y prolífico escritor Ronald Leiva Echevarría, que a la fecha tiene 8 publicaciones, la mayoría son libros de cuentos que oscilan entre lo real y lo fantástico: La fortaleza de la unidad, El hijo del huaico, Manos cruzadas, La esfera mágica, El titán de los Andes, El hijo de la luna, El guerrero legendario y Milagros inesperados.
El concurso de lectura se realizará el sábado 20 de octubre, en los horarios: 8:30, 9:30 y 10:30 a. m. En cuyo evento, se aplicará aproximadamente 40 preguntas a los estudiantes, sobre dos libros: La esfera mágica y Milagros inesperados. Claro que la verificación se hará según la categoría al cual corresponde determinada lectura.
Tal como se estila en otros concursos semejantes, los organizadores no han tenido mejor idea que corresponder el costo de inscripción con la entrega del libro respectivo a cada concursante, de modo que directamente se fomente el mentado Plan Lector que tanto se habla en todo el país y tan poco se practica como debiera.
Entre los atractivos de este concurso, figuran los premios meritorios que van más allá de un saludo a la bandera, y bien por los organizadores: Notebook, Tablet, reproductor MP4, libros, entre otros.
La promoción de la lectura es muy buena y efectiva si se sabe aplicar, dosificar, adecuar, regular, recrear…, y más aún si a ello se le añade estímulos nada desdeñables.
Ya lo decía nuestro nobel Mario Vargas Llosa: «… Una sociedad democrática y libre necesita ciudadanos responsables y críticos, conscientes de la necesidad de someter continuamente a examen el mundo en que vivimos para tratar de acercarlo —empresa siempre quimérica— a aquel en que quisiéramos vivir (…). Y no existe mejor fermento de insatisfacción frente a lo existente que la buena literatura. Para formar ciudadanos críticos e independientes, difíciles de manipular, en permanente movilización espiritual y con una imaginación siempre en ascuas, nada como las buenas novelas. (…) Hay que leer los buenos libros, e incitar y enseñar a leer a los que vienen detrás —en las familias y en las aulas, en los medios y en todas las instancias de la vida común— como un quehacer imprescindible, porque él impregna y enriquece a todos los demás».
Servido, y buen provecho.