CRÍTICA DE CINE | 10° FESTIVAL DE CINE DE HÚANUCO (parte 2)

Por Rodrigo Portales Fídel

En la segunda entrega de este especial sobre el cine nacional que exhibirá el Festival de Cine de Huánuco (FENACI) en su décima edición del 13 al 17 de noviembre, seguimos comentando los largometrajes peruanos que forman parte de su programación.

Islandia es la ópera prima de la directora pucallpina Ina Mayushin, que asumió el reto de rodarla en la amazonia durante la pandemia. La historia transcurre en la década del 50 en un poblado ubicado en la triple frontera de Perú, Colombia y Brasil. Una maestra, luego de quedar varada en un viaje frustrado hacia una localidad selvática, se compromete en educar a los escolares de la comunidad de Santos. Combinando el drama social y el enfoque documental, ofrece un retrato sobre la vocación que motiva a los profesores rurales a superar el abandono institucional de la educación pública.  En el Festival de Cine de Lima de este año ganó el premio de la comunidad PUCP a la mejor película peruana.

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Alemania Oriental” es el segundo largo del director limeño Alonso Izaguirre, con el que ganó la competencia peruana del Festival de Cine Lima Alterna enfocado a producciones independientes y experimentales. Una película que mediante los tiempos muertos y la desdramatización de sus actores representa a una familia atrapada en el escenario de violencia política que nuestro país vivió a fines de los años 80, un tratamiento que la diferencia de otras cintas nacionales que han abordado aquella época.

En “Viaje“, ópera prima del director lambayecano José Fernández del Río, seguimos el recorrido existencial de un hombre que padece una enfermedad terminal y decide pasar sus últimos días en Motupe, su tierra natal, en los días previos a la fiesta de la Santísima Cruz. Conocerá allí a una adolescente a quien en el pueblo consideran milagrosa, que al enterarse de su estado querrá curarlo. Un drama rural que presenta elementos asociados a las pulsiones humanas y la religiosidad, que se entrelazan con lo profano y lo sagrado.

En documentales, tenemos a “Grompes, Curumí y la niña de la papaya” de Fernando Valdivia, director de la Escuela de Cine Amazónico de Pucallpa y con amplia experiencia en retratar la amazonía peruana y sus poblaciones originarias. Narra la búsqueda que el realizador emprende de Clara Belisario, niña de la comunidad Huni Kuin en la frontera con Brasil que en los años 80 fue la imagen de UNICEF, una travesía en la que se va mostrando el rostro pasado y actual de los pueblos amazónicos. Otro documental contado en primera persona y de estilo autorreferencial es “Hogar” del limeño Alejandro ‘Jano’ Burmester, en el que el director indaga entre los recuerdos familiares y los testimonios de sus padres, en un intento de reconstruir su pasado y su memoria afectiva tras un accidente que lo dejó en coma y le hizo perder la memoria a los 13 años. La película registra esa búsqueda íntima recurriendo a entrevistas, archivo fotográfico y filmaciones caseras.

Bruma es el primer largometraje de José Balado, director portorriqueño radicado en Perú desde hace más de veinte años y fundador de la productora independiente Docuperú. En clave contemplativa y confiando en el poder de las imágenes, presenta tres historias sobre personas que se dedican a la pesca artesanal en la costa norte de Piura, mostrando una crónica de todo el proceso productivo desde las faenas en alta mar hasta las labores en tierra firme. Para el director, el ciclo de la pesca se convierte en una metáfora del ciclo de la propia vida.

Igualmente, el español Luis Cintora es otro documentalista extranjero que ha dedicado buena parte de su obra a nuestro país. Es autor de una serie de 14 documentales sobre memoria y violencia del conflicto armado interno, entre los que destacan “Te saludan Los Cabitos” y “Minka de la memoria”. Su nueva película “Este fue nuestro castigo” se enfoca en el episodio de búsqueda de justicia de la localidad ayacuchana de Hualla y en las historias de vida de sus pobladores que recrean la memoria colectiva de aquellos años cuando la comunidad pasó a ser una de las primeras zonas “liberadas” por el grupo terrorista Sendero Luminoso. Se calcula que al menos 245 personas murieron o desaparecieron en el distrito entre 1982 y 1991.

Premiado con tres galardones en el Festival de Cine de Lima -entre ellos, el premio del público-, “Rojo profundo” de Maga Zevallos es un documental biográfico en torno a la figura del político y parlamentario de izquierda Javier Diez Canseco. De manera cronológica y con estilo periodístico, repasa las etapas de su vida y trayectoria profesional, alternando el relato con entrevistas a varias personalidades ligadas a él en ámbitos que abarcan lo familiar y partidario.  Una película que rescata y reivindica a un personaje de nuestra historia reciente, su compromiso social y sus aportes a la política peruana.

Este recuento culmina con “Pirú“, opera prima de ficción de Bismarck Rojas que se estrenó hace unos meses en la cartelera comercial, e incluso llegó a exhibirse en salas de cine de Huánuco. Es la historia de la amistad entre un joven de la ciudad que va a trabajar a una empresa minera en la sierra de Cajamarca, y un niño que vive con su abuela en una localidad rural. El vínculo entre ambos se complicará cuando al joven le encomiendan como misión de trabajo desplazar a todo el pueblo de sus tierras para empezar un proyecto minero.

Estas y otras películas se proyectarán gratuitamente al público en las sedes del FENACI en Tomaykishwa (auditorio de la Municipalidad y recreo turístico El Embrujo), Pillco Marca (Casa de la Asociación Amigos por Siempre), Huánuco (auditorio de la Facultad de Educación – UNHEVAL), Pasco (auditorio de la Municipalidad de Huariaca) y Tingo María (IE Nro. 32505 Afilador). Para más detalles de las funciones y actividades consultar www.facebook.com/fenacihco y www.acasperu.com/FENACI/.