Pacientes del Hospital Regional Hermilio Valdizán continúan sin acceso a estudios diagnósticos clave como resonancias magnéticas y tomografías, debido a la inoperatividad de ambos equipos desde hace meses. Según información brindada por el Colegio Médico de Huánuco, los informes técnicos para el mantenimiento del tomógrafo fueron aprobados desde enero de este año, sin que hasta la fecha se haya concretado su reparación.
El decano del Colegio Médico, David Alcántara Ascencio, indicó que en el caso del resonador magnético, existe una propuesta sustentada para que la reparación sea asumida directamente por la empresa proveedora, por un monto estimado de 450 mil dólares. Afirmó que el equipo ya cuenta con el soporte técnico validado, por lo que su reactivación depende únicamente —según dijo— de una decisión ejecutiva del Gobierno Regional de Huánuco.
Pacientes afectados y traslados forzados a Lima
El estado inoperativo de ambos equipos estaría generando demoras en los procesos de diagnóstico y tratamientos médicos, así como un incremento en el gasto de bolsillo de los usuarios, quienes se ven obligados a trasladarse a Lima o recurrir a clínicas privadas. “La referencia por una resonancia se vuelve inaccesible si no entra por consulta externa del SIS”, expresó Alcántara. Añadió que esta situación afecta especialmente a los sectores de menor acceso económico, que carecen de cobertura para exámenes de alta complejidad fuera de la región.
De acuerdo con el Colegio Médico, esta situación también repercute en la atención ambulatoria especializada, donde herramientas como la resonancia son consideradas fundamentales para un diagnóstico certero. El profesional sostuvo que mientras en otras entidades, como Essalud, los mantenimientos se realizan con mayor celeridad, en el caso del Hospital Valdizán —dependiente del Ministerio de Salud— los trámites administrativos enlentecen la respuesta.
Reparación detenida por criterios normativos y falta de decisión
Consultado por este medio sobre las declaraciones previas de la Gerencia de Desarrollo Social del Gobierno Regional, que señaló a General Electric como único proveedor posible para el mantenimiento, Alcántara opinó que la empresa podría asumir directamente el servicio si se le cancela de forma directa, sin pasar por intermediarios. A su juicio, los procedimientos exigidos por normativa, como la búsqueda de proveedores nacionales o locales, estarían generando trabas innecesarias.
Respecto a otros equipos necesarios para el funcionamiento del hospital, Alcántara señaló que corresponde a la Dirección del nosocomio determinar las necesidades específicas por servicio. No obstante, mencionó como ejemplo la ausencia de una unidad de emergencias neurológicas que, según su opinión, sería clave para intervenciones inmediatas en pacientes con accidentes cerebrovasculares. También advirtió que, hasta donde tiene conocimiento, no se cuenta con condiciones operativas para ese tipo de atención.
Dato:
Finalmente, el decano del Colegio Médico sostuvo que el problema de fondo sería un mal manejo gerencial en la planificación y cumplimiento de los mantenimientos periódicos. “En la práctica, no se respeta el cronograma de mantenimiento que exige la casa comercial, lo que termina deteriorando equipos nuevos en poco tiempo”, afirmó. A su vez, lamentó que la mayoría de usuarios del hospital, por su condición económica, no ejerzan su derecho a reclamar servicios adecuados, lo que a su juicio contribuye al deterioro de los estándares de atención.




