Crisis institucional condena a Construcción Civil en la Copa Perú

La eliminación del club Construcción Civil de la Copa Perú no obedeció a razones deportivas, según señalan personas cercanas al equipo y los propios jugadores. El plantel huanuqueño contaba con un buen nivel competitivo, pero las serias deficiencias institucionales marcaron su fracaso en el torneo. La falta de gestión y solvencia económica por parte de sus dirigentes resultó determinante, dejando al equipo sin recursos para afrontar la competencia dignamente.

El club participó en condiciones precarias, dependiendo casi exclusivamente de los ingresos por taquilla, los cuales no fueron suficientes para cubrir gastos básicos. Los viajes a Aucayacu, Pucallpa y Bambamarca se realizaron en circunstancias críticas, recurriendo a donaciones solicitadas mediante redes sociales. Para el partido en Bambamarca, el sindicato del sector les brindó hospedaje en Lima y gestionó pasajes, pero los jugadores tuvieron que asumir de su propio bolsillo costos de alimentación y tratamiento de lesiones.

Además, los futbolistas denunciaron que nunca recibieron el pago prometido, obteniendo únicamente pequeñas sumas provenientes de la recaudación en los partidos. En contraste, los equipos clasificados a la etapa nacional demostraron tener dirigencias sólidas y comprometidas, un factor clave que dejó a Construcción Civil como el único club en esta etapa con tan graves carencias.