CRISIS ECONÓMICA, CONVULSIÓN SOCIAL Y EL APRENDIZAJE PERDIDO

Por Willy Marcellini Ramírez (*)

“Si no conduces tu cerebro, otros lo harán por ti”

Joaquin Lorente

Siempre se escucha decir que los tiempos pasados fueron los mejores, y parece ser verdad en cierto sentido y en algunos temas que vamos a tratar hoy. Recuerdo con nostalgia aquel libro de “Economía Política” de Alberto Rubio Fataccioli de los años 90, que fue escrito para educación secundaria y superior y ya contaba con más de 22 ediciones actualizadas, y que aún lo conservo gratamente, ya que fue un libro necesario en mi formación durante el último año de la educación secundaria en la Gran Unidad Escolar “Leoncio Prado” y que fue la base para mi formación superior en las aulas de San Marcos en la Facultad de Ciencias Administrativas. En el prólogo de aquel libro el autor mencionaba que su texto tenía la “grave responsabilidad histórica de construir un PERÚ MEJOR, más justo, más libre, más digno y, desde luego, más CULTO”. El libro abarcaba los principios básicos de la ciencia Económica, propugnaba la formación de la conciencia nacional y en la preparación cultural de la juventud para que se pueda contribuir al progreso general del país. También declaraba que “ojalá se destierren para siempre el empirismo y la improvisación, y las altas esferas oficiales tomen en serio esta asignatura y le den toda la enorme importancia formativa que ella tiene”, advertía también que “nuestros jóvenes salen del colegio y aun de la universidad, con su bagaje cultural realmente pasmoso y deprimente, por lo paupérrimo” de su educación. sin embargo, han pasado muchos años y muy poco se ha avanzado en esos temas; nuestra realidad y la conducta de nuestra sociedad, así lo muestra. Dentro de su contenido trataba sobre la economía política, el desarrollo histórico de las ideas económicas, el fenómeno económico, las necesidades humanas, los bienes y los recursos económicos, el bienestar general, los factores de la producción, la naturaleza, el trabajo, el capital, la empresa, la intervención del estado, el costo de producción, la producción industrial, la asociación de capitales, los monopolios, las crisis, el cambio, el precio, el comercio, los medios de transporte, la moneda, el crédito, los bancos, el comercio internacional, la distribución de la riqueza, la propiedad territorial, la retribución del capital, del trabajo, del estado, el consumo, la renta nacional y el presupuesto nacional. Si tan solo algunos de estos temas que se mencionan líneas arriba quedarían claro para muchas personas, tendríamos una población más comprensiva de los fenómenos económicos y darían una mejor respuesta a las crisis recientes.

El curso de Filosofía que se impartía en el quinto grado de educación secundaria -en esos tiempos- daba la posibilidad de formarnos en la actitud filosófica. Como lo dice Luis Piscoya H. en su libro “Filosofía y Lógica” para quinto grado de educación secundaria de esos años: “podemos definir la actitud filosófica como la disposición o postura abierta hacia los problemas filosóficos que consiste en el ejercicio de una conducta racional caracterizada porque es capaz de problematizar, analizar, formular problemas, conjeturar, argumentar, criticar y rectificar”.

Actualmente, de manera lamentable no hay un curso de economía, educación financiera o negociación que se dicte en los colegios; así como Geopolítica, Educación Cívica, Filosofía y Lógica, por citar algunos otros. Estos últimos cursos citados del nivel secundario se eliminaron en el gobierno de Alberto Fujimori y tampoco los gobiernos que le siguieron tuvieron la intención de volver a implementarla. Eran cursos relevantes para formar un buen ciudadano, porque al recibir esos cursos en etapa escolar había la posibilidad de formar ciudadanos con cultura, identidad y patriotismo, ciudadanos que puedan amar a su patria, para no regalarlos como cosas desvalorizadas solo por la ambición económica, de poder y los favores políticos. ¿Acaso al dejar de lado estos cursos se quería dejar de lado el pensamiento reflexivo y crítico de la población? ¿Miopes a su circunstancia, a su realidad? Mayor daño nos han hecho a las nuevas generaciones porque ni siquiera se sabe polemizar y encontrar los problemas, peor aún negociar y resolverlos. Los grandes problemas se pretenden resolver por la fuerza e imponiendo sus condiciones, pisoteando el derecho de los demás, y los vándalos y delincuentes se aprovechan de ello, así no se hace patria.

En los últimos años, ha habido esfuerzos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) por promover la inclusión financiera capacitando a los docentes de educación básica, lo cual es propicio darle mayor impulso para que tenga un efecto multiplicador en la población. En estos tiempos nuestra población en su gran mayoría desconoce de esos grandes temas, por el contrario, masivamente se vuelcan a las redes sociales para informarse, y si tienen que hacer un trabajo de investigación, googlean un poco y lo copian para hacer su tarea escolar sin siquiera confirmar la fuente. Si bien, en internet hay la posibilidad de acceder a más información y en diversos idiomas, también se debe aprender a saber buscar para encontrar información de calidad, ya que hay información de todo tipo; es menester nuestro ir a la fuente, al origen para hacer la cita apropiadamente. En tiempos pasados, tenías que buscar y rebuscar en los textos que tenías, si no las tenías a recorrer las bibliotecas, no quedaba otra; es decir, al parecer se leía más. Hoy eso ha cambiado, las bibliotecas públicas (sobre todo de provincias) han caído en abandono, unas que otras sobreviven a base de aislados y sacrificados esfuerzos, pero no por un plan de gobierno que promueva la lectura.

Así que, está claro que la educación en temas relevantes y de interés nacional en los colegios, escuelas y las familias debe ser mejorado, hoy por hoy se pone de manifiesto su importancia, dada los recientes acontecimientos de crisis económica y convulsión social. La tarea es de todos. Saludos cordiales.