La inseguridad ciudadana se ha consolidado como el principal problema que aqueja al Perú, generando un clima de temor y desconfianza en la población. Según el más reciente informe del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), el 55% de los peruanos estaría dispuesto a apoyar a un líder que combata la delincuencia incluso si este no respeta los derechos humanos. Este preocupante hallazgo refleja la desesperación de la ciudadanía frente a una creciente ola de asaltos, secuestros y asesinatos.
La encuesta, realizada a 1207 personas, reveló que mientras el 55% apoya esta medida extrema, un 39% se mostró en contra y un 5% prefirió no opinar al respecto. “La crisis de inseguridad ha llevado a la ciudadanía a buscar soluciones radicales, incluso sacrificando derechos fundamentales”, señala el estudio.
¿Quiénes respaldan estas medidas?
El apoyo a la aparición de un líder autoritario para combatir la delincuencia se concentra principalmente en las zonas rurales del Perú. Sin embargo, también supera el 50% en áreas urbanas, incluida Lima Metropolitana. Por regiones, el respaldo es aún mayor en el norte (60%), seguido del oriente (58%) y el sur (53%).
En cuanto a los grupos demográficos, el informe revela que:
- 62% de los hombres están dispuestos a apoyar este tipo de liderazgo, en comparación con el 49% de las mujeres.
- Los mayores de 40 años representan el grupo con mayor apoyo (58%), aunque en otros rangos de edad el respaldo ronda el 50%.
- Por nivel socioeconómico, los sectores D y E lideran con un 58% de aceptación, seguidos por los niveles A/B (53%) y C (51%).
La historiadora Carmen Mc Evoy advirtió sobre las graves consecuencias de esta tendencia. “Si la crisis política y social en el país se torna más complicada, la salida siempre ha sido la dictadura. El miedo al desorden social nos lleva a los brazos del dictador, lo que sería un terrible daño para la democracia”, señaló en entrevista con Infobae Perú.
Medidas de autoprotección frente a la delincuencia
Ante la ineficacia de las autoridades para garantizar la seguridad ciudadana, más de la mitad de los encuestados (54%) afirmó haber tomado medidas por cuenta propia para protegerse de la delincuencia en sus hogares. Entre las principales acciones destacan:
- Instalación de sistemas de seguridad como cámaras y alarmas.
- Refuerzo de la seguridad en viviendas y barrios.
- Organización vecinal para implementar medidas preventivas.
El informe también señala que solo un 4% de los encuestados optó por buscar seguridad pública o privada. Además, se ha registrado un notable aumento en la organización vecinal contra la delincuencia, con un incremento de 17 puntos porcentuales en comparación con 2019. Este aumento es más evidente entre personas mayores de 40 años, residentes fuera de Lima Metropolitana y aquellos pertenecientes a los niveles socioeconómicos D/E.
Creciente interés por adquirir armas de fuego
El miedo a la delincuencia también se refleja en el aumento de la intención de adquirir armas de fuego para protección personal. Según el estudio, el 52% de los encuestados expresó estar dispuesto a tener un arma, un aumento significativo respecto al 47% registrado en junio de 2023.
Esta intención es mayor entre los hombres y entre quienes han sido víctimas de algún delito en el último año. Por otro lado, el 45% manifestó estar en contra de adquirir armas, una postura más común entre las mujeres y aquellas personas que no han experimentado actos delictivos recientemente.
Percepción de inseguridad: una constante preocupación
Aunque la percepción de inseguridad ha disminuido ligeramente en comparación con meses anteriores, sigue siendo un problema grave en el país. Actualmente, el 36% de los encuestados se siente muy inseguro en su lugar de residencia, una reducción de nueve puntos porcentuales respecto al 45% registrado en junio de 2023.
No obstante, esta percepción varía según la región y el género:
- Es más elevada en Lima Metropolitana y entre las mujeres.
- También es significativamente mayor entre quienes han sido víctimas de algún acto delictivo en los últimos doce meses.
La inseguridad afecta de manera más aguda a las zonas urbanas y rurales del norte, donde los casos de criminalidad organizada, robos y extorsiones han aumentado considerablemente.
Un peligroso camino hacia el autoritarismo
El respaldo a un liderazgo autoritario que priorice la lucha contra la delincuencia a costa de los derechos humanos refleja una creciente desesperación en la sociedad peruana. La historiadora Carmen Mc Evoy advierte que esta tendencia no es exclusiva del Perú, sino un fenómeno global. “El miedo al desorden social y la crisis de inseguridad están empujando a muchas sociedades hacia soluciones autoritarias. Esto no solo debilita la democracia, sino que también normaliza la violación de los derechos humanos”, afirmó.
El informe del IEP pone en evidencia la desconexión entre las necesidades de la ciudadanía y las respuestas del Estado. La falta de medidas efectivas para combatir la inseguridad ha llevado a los peruanos a buscar soluciones radicales, como la adquisición de armas, la organización vecinal y el apoyo a figuras políticas que prometen combatir la delincuencia sin importar el costo.
Una sociedad al límite
El Perú enfrenta una crisis de inseguridad sin precedentes, y los intentos fallidos del gobierno para detener esta ola de criminalidad han dejado a la población desprotegida. La creciente aceptación de un modelo autoritario y el sacrificio de los derechos humanos son señales de una sociedad al límite, donde el miedo al desorden y la violencia prevalece sobre los principios democráticos.
Es fundamental que el gobierno y las autoridades actúen con urgencia para recuperar la confianza de los ciudadanos, implementando políticas efectivas de seguridad que respeten los derechos humanos y fortalezcan el estado de derecho.




