El Perú enfrenta una situación alarmante debido a los incendios forestales que han afectado 22 regiones a lo largo del año. A pesar de los llamados de los gobiernos regionales para que se declare una emergencia ambiental, el gobierno de Dina Boluarte ha decidido no tomar esta medida por el momento. Según el primer ministro Gustavo Adrianzén, de los 234 incendios forestales registrados en el país, 179 han sido extinguidos y 21 están controlados. Sin embargo, 34 incendios permanecen activos, representando un gran desafío para las autoridades.
Las regiones más afectadas
Amazonas, San Martín y Áncash se encuentran entre las regiones más afectadas por los incendios. En Amazonas, se reportan nueve incendios activos, mientras que en San Martín y Áncash hay seis y cuatro respectivamente. Según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), liderado por Martín del Castillo, los incendios han causado la muerte de 15 personas y dejado 98 heridos, además de arrasar con extensas áreas de flora y fauna local.
Los incendios no solo están causando daños humanos y ambientales, sino que también están afectando gravemente la producción agrícola y la ganadería. Hasta la fecha, 1,485 hectáreas de cultivos han sido destruidas, y otras 1,264 hectáreas han sido afectadas. En cuanto al ganado, se han perdido 334 animales, mientras que otros 4,347 han sufrido daños debido a la propagación del fuego. Las áreas forestales también han sido severamente golpeadas, con 2,257 hectáreas de árboles y pastos consumidas por el fuego, y otras 2,148 hectáreas que presentan daños considerables.
La resistencia del gobierno a declarar emergencia
A pesar de la magnitud de la crisis, el gobierno ha decidido no declarar la emergencia ambiental, argumentando que los esfuerzos actuales han sido suficientes para controlar gran parte de los incendios. Sin embargo, las condiciones climáticas no favorecen la contención total de los siniestros. Del Castillo advirtió que, aunque se esperan lluvias en ciertas zonas de la selva, estas no serán suficientes para mitigar los incendios en curso. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) ha pronosticado un período seco tras las lluvias, lo que podría empeorar la situación y facilitar la propagación de más incendios.
Un llamado a la prevención
Frente a este escenario, Del Castillo ha instado a los gobiernos locales y regionales a lanzar campañas de sensibilización para que la población evite encender fuegos descontrolados. La educación y la prevención se presentan como herramientas cruciales para evitar que la situación se agrave aún más. En muchas zonas rurales, la quema de pastizales es una práctica común, lo que contribuye a la propagación de incendios forestales.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades y de los equipos de emergencia, la situación sigue siendo preocupante, y la falta de una declaración de emergencia ambiental ha generado críticas por parte de las autoridades locales, quienes consideran que se necesita una mayor intervención del gobierno central para contener el avance de los incendios y evitar más pérdidas humanas y materiales.
La respuesta del gobierno
El gobierno de Dina Boluarte se ha defendido ante las críticas, asegurando que está brindando el apoyo necesario a las regiones afectadas y que se están desplegando todos los recursos disponibles para controlar los incendios activos. A pesar de ello, la falta de una declaración de emergencia ambiental podría limitar la capacidad de movilización de recursos adicionales para enfrentar la crisis.
En este contexto, la población y las autoridades regionales esperan que el gobierno tome decisiones más firmes en los próximos días para garantizar la seguridad de las personas y la protección de los ecosistemas afectados.




