CORRUPCIÓN Y SILENCIO

Hay límites que una sociedad puede tolerar y otros que simplemente no deben cruzarse jamás. En Huánuco, esos límites ya fueron destrozados. Las revelaciones hechas por la regidora Sherly Morales no son una queja administrativa más: son una alerta roja sobre una gestión municipal que parece haberle perdido el respeto a la ley, al Concejo y a la ciudadanía que la eligió.
Tres años sin rendición de cuentas. Tres años sin un solo informe financiero obligatorio. Tres años sin explicar qué pasa con el dinero que cada huanuqueño aporta en ferias, mercados, papeletas, licencias, transporte y otros ingresos municipales. No es un descuido. No es desorden. Es, como mínimo, una gravísima falta de transparencia. Y como máximo, la puerta abierta a irregularidades que deben investigarse sin titubeos.


La Ley Orgánica de Municipalidades es clara: el alcalde debe informar mensualmente. No es un favor, no es una cortesía, no es una posibilidad. Es una obligación. Que el burgomaestre Antonio Jara haya decidido ignorarlo sistemáticamente constituye un acto que esta ciudad no puede normalizar.
A eso se suman las denuncias de convocatorias a sesiones extraordinarias hechas como si fueran un trámite clandestino: avisos por WhatsApp, sin plazos mínimos, enviadas un domingo por la noche para una reunión al día siguiente. ¿Qué clase de autoridad pretende gobernar escondiendo información, apurando tiempos y debilitando deliberadamente la fiscalización?
La falta de control en la Gerencia de Rentas es otro síntoma de un gobierno que ha perdido el timón. Trabajadoras investigadas por presuntamente sustraer dinero, un caso similar en el Mercado de Puelles meses atrás, gerentes ausentes o renunciantes, áreas sin responsables y un alcalde que —según la propia regidora— ha dejado de dirigir, coordinar y supervisar. Si el caos es estructural, la responsabilidad también lo es.


Y como si fuera poco, las contradicciones sobre el proyecto PTAR y el programa Grandes Ciudades son una afrenta directa a la población. ¿Cómo puede un alcalde afirmar públicamente que un proyecto “se cayó” cuando la empresa consultora confirma que sigue en marcha? ¿Qué sentido tiene desinformar a una ciudad que depende de ese proyecto para la salud de más de 200 mil habitantes? ¿Ignorancia, apatía o intención? Ninguna de las tres es aceptable en quien ocupa la alcaldía provincial.
Huánuco no puede seguir siendo gobernado desde la improvisación, el silencio y el desorden. No puede permitir que la autoridad municipal se esconda detrás de excusas mientras la ciudad enfrenta problemas de recaudación, infraestructura, seguridad y confianza ciudadana. La transparencia no es negociable. La fiscalización no es opcional. El respeto a la ley no es un gesto: es una obligación moral y legal.
El alcalde Antonio Jara debe responder. Con documentos, con informes, con datos reales. No con discursos. No con versiones cambiantes. No con silencio. Huánuco exige claridad, liderazgo y honestidad. Lo que hoy tenemos es lo contrario.

Un mundo virtual de tercera dimensión

Cesar Kanashiro

Técnicamente, en el argot de internet, el término se utiliza para describir una representación virtual de la realidad implementada por medio de un software de realidad virtual. En la actualidad, generalmente se refiere al concepto de un mundo virtual altamente inmersivo donde las personas se reúnen para socializar, jugar y trabajar. Se sobrentiende que la tecnología busca que sus usuarios pasen de ser simples espectadores a realmente actores a través de experiencias más vívidas. Es decir, pasar de la simple visualización de una imagen en una pantalla de cristal líquido a una realidad donde se vive y siente la misma a través de software, actuadores y sensores.
Y el metaverso es la contracción de las palabras meta y universo, que en el sentido literal significa “más allá del universo”. En el contexto de la novela Snow Crash de Stephenson (1992), el término hace alusión a un universo virtual simulado por computadoras, gobernado por sus propias leyes, donde cohabitan los avatares de los cibernautas junto con seres creados y supeditados por quienes tienen el control del sistema. Es importante resaltar que lo anteriormente descrito no tiene vinculación alguna con los conceptos de universos paralelos o multiversos surgidos en las ́últimas teorías físicas.
Ahora bien, para la construcción del metaverso se necesitará una serie de tecnologías base.

Evidentemente, realidad virtual (RV), realidad aumentada (RA) e internet están en primera línea. Sin embargo, la renderización, la inteligencia artificial y la supercomputación son elementos claves para la generación de contenidos más realistas. Además, se requiere framework para desarrollar videojuegos, servicios en la nube, blockchain, gemelos digitales, internet satelital, 5G, ciencia del tacto, neurotecnología, ingeniería del comportamiento, tecnologías BCI (Brain Computer Interface) e incluso tecnología de generación eléctrica.
La tecnología clave que sustenta al metaverso es la realidad virtual (RV). Al respecto, este tipo de existencia se puede entender como la sustitución de la interacción entre una persona y el entorno físico por una interconexión a un ambiente simulado por computador, construido a partir de dispositivos físicos como por ejemplo, cintas de correr omnidireccionales, dispositivos de visión artificial y guantes con tecnologías háptica, que funcionan juntos y se sincronizan con los órganos sensoriales para formar una percepción de una realidad física de otro lugar, otro cuerpo u otra lógica de cómo funciona el mundo.
Al igual que la RV, la realidad aumentada (RA) ofrece también una experiencia inmersiva, pero se diferencia básicamente de aquella en la forma de superponer elementos virtuales a la realidad física que rodea a la persona. Se puede considerar la RA como una extensión más realista de la RV. Como un ejemplo representativo, el videojuego popular Pokémon GO es una clara aplicación de esta tecnología. La combinación de RA y RV dan origen a la realidad mixta o extendida que potencia la inmersión total de los usuarios en los mundos digitales.


Ahora bien, para lograr la experiencia sensorial es necesario contar hardware y software especiales. Básicamente, se debe contar con una computadora para el control de varios dispositivos como pantallas que permiten visualizaciones estereoscópicas y sonido 3D. Los sistemas de RV usan giroscopios y sensores de movimiento para rastrear las posiciones de la cabeza, el cuerpo y las manos. Los datos recolectados sirven a los algoritmos computacionales para calcular las perspectivas adecuadas, determinar la posición y orientación de las cámaras y crear objetos virtuales que se superponen sobre la vista del usuario. La utilización de pisos móviles para dar la sensación de caminar y el uso de tecnología háptica para experimentar la forma y la textura de los objetos virtuales, hacen de la experiencia a ́un m ́as inmersiva.


En cuanto a la sincronización del entorno digital con el mundo físico y viceversa, la innovación denominada gemelo digital juega un factor clave en la representación digital de objetos, personas o procesos físicos del mundo real en un formato virtual 3D. Por ende, juega un rol clave en el desarrollo de contenido virtual porque permite realizar réplicas exactas de la realidad a partir de datos obtenidos en tiempo real a través de Sensores que transmiten información de objetos, tecnologías relacionadas con el Big Data y Plataformas de internet de las cosas.
La información recolectada es procesada con IA, cloud computing y machine learning, para crear una representación realista en el mundo virtual. Es importante destacar que los sensores alimentados por conectividad IoT para detección de movimiento y recopilación de datos personalizados resultan fundamentales para construir gemelos digitales 3D y crear conciencia espacial.