Miguel Pérez Arroyo, abogado del coronel de la Policía Nacional del Perú (PNP) Harvey Colchado, denunció que su defendido ha sido objeto de una represalia política tras ser reasignado a labores menores, específicamente a la vigilancia de un puente en la Vía Expresa durante el segundo día del paro de transportistas. Según Pérez Arroyo, esta decisión obedece a una venganza por las investigaciones que el coronel Colchado lideró en el pasado, entre ellas las que involucraron a altos funcionarios como la presidenta Dina Boluarte.
En declaraciones a Exitosa Noticias, Pérez Arroyo afirmó: “Es un desperdicio tener a un agente de tan alta calificación en tareas menores, solo por razones políticas y represalias debido a su rol en investigaciones importantes que fueron de conocimiento público”. El abogado enfatizó que esta decisión tiene un claro tinte político: “No soy el único que lo piensa, creo que toda la población comparte esta visión”.
El defensor del exjefe de la División de Investigación de Alta Complejidad (Diviac) también criticó la incoherencia del gobierno en su lucha contra la criminalidad organizada. “Vemos con desagrado cómo uno de los policías más condecorados del país, reconocido por el Congreso y el Ejecutivo por su lucha contra el crimen organizado, ahora está destinado a vigilar un puente por temas que todos conocemos”, añadió.
Desmoralización y represalias
Fuentes citadas por Infobae y la periodista Analí Espinoza señalaron que esta reasignación es percibida como un intento de desmoralizar al coronel Colchado, al serle asignada una tarea que no corresponde con su experiencia ni rango operativo. Estas fuentes indicaron que dentro de los círculos militares y policiales, tales cambios suelen interpretarse como “una sentencia de muerte para la carrera”, pues implica la posibilidad de ser trasladado a zonas remotas o de menor relevancia, con pocas oportunidades de ascenso y un ambiente laboral hostil.
Un integrante de la Policía Nacional explicó a Infobae que este tipo de movimientos suelen forzar a los oficiales a elegir entre solicitar su baja voluntaria o enfrentar una carrera estancada sin posibilidades de progreso.
La versión del coronel Colchado
El propio Harvey Colchado fue abordado por la prensa mientras patrullaba en la Vía Expresa, en el distrito limeño de San Isidro. Colchado, que hasta hace poco dirigía operaciones estratégicas en la lucha contra la criminalidad compleja, afirmó: “No puedo dar declaraciones. Estoy de servicio por las manifestaciones. Todas las unidades especializadas están patrullando. Cumplo órdenes siempre”, declaró a Exitosa Noticias.
Tras la difusión de imágenes del coronel en redes sociales como X, numerosos usuarios calificaron su situación como un “hostigamiento” por parte del ministro del Interior, Juan José Santiváñez. Sin embargo, el titular del Mininter negó tener conocimiento sobre la reasignación de Colchado y aseguró no tener injerencia en las decisiones operativas de la Policía Nacional.
“La reasignación de oficiales es una competencia exclusiva de la Comandancia General de la Policía Nacional, que administra sus recursos humanos y logísticos. El despacho del ministro del Interior no interviene en estas decisiones”, aclaró Santiváñez.
¿Un acto de represalia?
La reasignación de Harvey Colchado ha generado un debate sobre las decisiones tomadas dentro de la Policía Nacional, especialmente en el contexto de su liderazgo previo en la lucha contra la criminalidad organizada. Esta situación plantea serias dudas sobre la autonomía policial y la posible intervención política en decisiones que afectan a oficiales destacados.




