El congresista Bocángel convocó a una reunión a alcaldes provinciales y distritales, consejeros regionales y representantes de la sociedad civil, en la sede de la Comisión de Transportes del Congreso de la República. Esta reunión, en un principio, sería para tratar la situación crítica de las carreteras del departamento de Huánuco; sin embargo, para sorpresa de algunos, la reunión solo fue un mero conversatorio y no asistió ninguna autoridad o representante del Gobierno Central, con poder de decisión.
Si bien es cierta que la intención podría ser considerada como positiva, la realidad es que, como huanuqueños de la selva o sierra de este departamento, estamos cansados de conversar sobre el tema y de que nos sigan “meciendo”.
El congresista debería tomar más en serio su labor congresal, que es legislar y fiscalizar. Que ya no siga figurando como si fuera el “poderoso” que tiene suficiente injerencia en la decisión, sobre qué obras viales se van a ejecutar.
Bocangel trajo a esta ciudad al jefe de la Provías Nacional para informar que hay más de siete mil millones en presupuesto para las carreteras de Huánuco. Ya sabemos que lo dicho por Provías, por lo general, carece de seriedad ya que innumerables veces se comprometió a hacer algo y pocas veces hizo honor a su palabra.



