Conversaciones entre EE. UU. y Rusia en Arabia Saudita amplían la agenda más allá de Ucrania.

La diplomacia global ha experimentado un giro inesperado con el acercamiento entre Estados Unidos y Rusia, marcando un posible punto de inflexión en las relaciones internacionales. El encuentro, facilitado por Arabia Saudita, busca explorar vías para la resolución del conflicto en Ucrania, así como la reactivación de la cooperación económica bilateral, después de un período marcado por sanciones y tensiones. La disposición a dialogar sugiere un cambio en la estrategia de la administración Trump, contrastando con las políticas previas de aislamiento impuestas a Moscú. Este nuevo enfoque plantea interrogantes sobre el futuro del orden geopolítico y las alianzas tradicionales en Europa.

Según el reportaje de The New York Times, las conversaciones entre altos funcionarios de ambos países, llevadas a cabo el martes, sugieren un intento de “reset” en la relación bilateral, priorizando el diálogo sobre la confrontación.

El encuentro, que se extendió por más de cuatro horas, culminó con el anuncio de que ambas partes explorarán conjuntamente una solución pacífica al conflicto ucraniano. El Secretario de Estado Marco Rubio expresó optimismo sobre “las increíbles oportunidades” que podrían surgir de una colaboración renovada con Rusia, tanto en el ámbito geopolítico como económico. Sergey V. Lavrov, Ministro de Relaciones Exteriores ruso, coincidió en que la parte estadounidense ha comenzado a comprender mejor las posiciones de su país. La magnitud de estas negociaciones no se veía desde hacía más de tres años entre ambas potencias.

Este viraje estratégico representa un abandono de los esfuerzos occidentales liderados por la administración Biden para castigar a Rusia por la invasión de Ucrania en 2022. La anterior política se basaba en sanciones económicas, aislamiento diplomático y el suministro de armas a Ucrania, lo que contribuyó a la pérdida de vidas de miles de soldados rusos. A pesar de las críticas internacionales por la violación del derecho internacional y las acusaciones de crímenes de guerra, los funcionarios estadounidenses resaltaron la iniciativa de Trump para detener el conflicto a través del diálogo directo con Rusia.

Las conversaciones revelaron el deseo de Trump de colaborar con Rusia para poner fin a la guerra, lo que podría satisfacer muchas de las demandas del presidente Vladimir V. Putin. Esta postura, sin embargo, genera preocupación entre los aliados europeos de Estados Unidos, quienes temen ser marginados en cualquier acuerdo de paz. Volodymyr Zelensky, Presidente de Ucrania, reaccionó con irritación ante la reunión y pospuso su visita a Arabia Saudita en señal de protesta por la exclusión de Ucrania de las negociaciones.

Rusia parece estar aprovechando el interés de Trump en los beneficios económicos y los recursos naturales, argumentando que las empresas petroleras estadounidenses podrían obtener ganancias significativas al reanudar sus operaciones en Rusia. Kirill Dmitriev, jefe del fondo soberano ruso, afirmó que buscará reactivar la cooperación económica con Estados Unidos para reconstruir la confianza y el éxito mutuo. Previamente a las negociaciones, Dmitriev mencionó la exitosa presencia de las principales petroleras estadounidenses en Rusia como ejemplo de cómo podrían reconstruirse los lazos comerciales.

El plan delineado por Rubio contempla tres pasos clave: la eliminación de restricciones a las embajadas en Moscú y Washington, el establecimiento de los parámetros para un fin del conflicto en Ucrania, y la exploración de nuevas asociaciones geopolíticas y comerciales. Rubio aseguró que habrá “compromiso y consulta” con Ucrania y los socios europeos, pero reconoció que la participación rusa es indispensable para lograr una resolución.

La celebración de estas conversaciones en Riad ha brindado al Príncipe Heredero Mohammed bin Salman de Arabia Saudita la oportunidad de consolidar su posición como un líder global influyente. El país ha mantenido una postura neutral en el conflicto ucraniano, proporcionando ayuda humanitaria a Ucrania mientras mantiene estrechos lazos con Rusia. La ausencia de Arabia Saudita en la declaración conjunta de la cumbre de paz de Ucrania en Suiza el pasado mes de junio, subraya su política de no alineamiento.