La Contraloría General informó que 26 familias del caserío Ishanca, en el distrito de Llata, permanecen sin acceso a agua potable y desagüe debido a una obra de saneamiento inconclusa y con múltiples deficiencias. Pese a ello, la Municipalidad Provincial de Huamalíes recibió y liquidó el proyecto en 2018, generando un perjuicio económico de S/ 1.2 millones.
Según el Informe de Control Específico n.° 046-2024-2-0400-SCE, la obra ejecutada en 2018 con una inversión de S/ 5 694 647 buscaba beneficiar a cinco caseríos. Sin embargo, en Ishanca, 26 de las 41 familias beneficiarias aún consumen agua de canales de riego sin tratamiento, poniendo en grave riesgo su salud.
La inspección identificó problemas graves en la infraestructura: fugas de agua debido a rajaduras en el concreto de captación, un sistema de cloración inoperativo, tuberías expuestas sin protección y líneas de conducción que no cumplen las especificaciones técnicas.
A pesar de estas irregularidades, la municipalidad dio conformidad al proyecto y pagó el 100% de las valorizaciones al contratista, lo que derivó en un daño económico de S/ 1 242 287. Cuatro funcionarios públicos enfrentan presunta responsabilidad penal por estos hechos.
Además, el Informe de Auditoría n.° 015-2022-2-0400-AC reveló que las deficiencias también afectan a otros cuatro caseríos (Nuevo Oriente, Buena Vista, Juturpaj y Huergosayog), dejando a más de 64 familias sin los servicios prometidos.
La Contraloría recomendó que la Procuraduría en Delitos de Corrupción de Funcionarios inicie acciones legales contra los responsables. Para promover la transparencia, los informes están disponibles en el Buscador de Informes de Servicios de Control.




