Contradiccion sobre la restauracion de los esfuerzos contra el Ebola: Elon Musk afirma avances mientras USAID lo niega.

La prevención de epidemias, un pilar fundamental de la seguridad sanitaria global, se vio comprometida recientemente tras la cancelación de contratos destinados a la contención del Ébola en Uganda, un país que aún se recupera de un brote severo iniciado en enero. Esta decisión, tomada por la administración Trump, afecta directamente a la capacidad de respuesta ante la enfermedad en un momento crucial, poniendo en riesgo los avances logrados en la erradicación del virus.

Según la investigación publicada por The New York Times, la administración Trump rescindió al menos cuatro de los cinco contratos relacionados con la contención del Ébola en Uganda, poco después de que Elon Musk asegurara a miembros del Gabinete que la cancelación había sido un “accidente breve”.

Los contratos cancelados estaban dirigidos a financiar la crucial labor de detección del Ébola en los aeropuertos ugandeses, a la provisión de equipos de protección esenciales para el personal sanitario y a la implementación de medidas para prevenir la transmisión del virus por parte de los supervivientes de la enfermedad. Un ex funcionario de la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) confirmó el impacto directo de esta cancelación en los esfuerzos de control de la epidemia, que amenazó la estabilidad sanitaria de la región.

A pesar de las afirmaciones de Elon Musk sobre la “restauración inmediata” de la prevención del Ébola y la ausencia de interrupciones, dos ex funcionarios de USAID, que solicitaron el anonimato por temor a represalias, desmintieron categóricamente estas declaraciones. La realidad, según sus testimonios, es que la cancelación de los contratos supuso un freno considerable a las acciones implementadas contra el virus.

Aunque existían exenciones teóricas para continuar trabajando en la contención de patógenos como el Ébola, el Marburgo y la viruela del mono, así como en la preparación para la gripe aviar, la realidad es que la financiación efectiva para estas labores fue mínima. La falta de liquidez y la desconfianza en la recepción de reembolsos por parte de las organizaciones prestadoras de servicios dificultaron enormemente la continuidad de las operaciones sobre el terreno.

La cancelación de estos contratos forma parte de una rescisión masiva de aproximadamente 10,000 contratos y subvenciones en la USAID y el Departamento de Estado. Sin embargo, la importancia de los contratos relacionados con el Ébola radica en su impacto directo en la salud pública ugandesa y en la seguridad sanitaria global, dada la naturaleza altamente contagiosa y letal de la enfermedad.