Trabajadores agremiados al gremio de construcción civil, se movilizaron por las principales calles de la ciudad en protesta por la falta de reinicio de las obras que se encuentran paralizadas desde el 2020, en las municipalidades distritales, provincial de Pasco y el gobierno regional.
Pedro Montero Jara, secretario general del Sindicato de Construcción Civil, quien encabezó la marcha, criticó ácidamente a las autoridades.
En vista que los alcaldes no se encuentran en la ciudad y continúan disfrutando alegremente de la Semana Santa, como si no hubiera nada que hacer en Pasco, sin embargo, la población entera demanda obras, mejores servicios y trabajo.
Pedro Montero, muy incómodo, lanzó un ultimátum señalando que las próximas movilizaciones serán más radicales para que las autoridades despierten de su letargo.
“Hay que tener paciencia nos dicen, a ver que ellos tengan paciencia sin cobrar un mes de sueldo, seguro se mueren”, manifestó en respuesta al gerente municipal de Yanacancha, quien les pidió un poco de paciencia para reiniciar las obras.
Eso incomodó a los dirigentes y manifestantes. No obstante, con voz grandilocuente y con algunas palabras subidas de tono les respondieron a la autoridad edil: “Las empresas pagan sus diezmos al alcalde, por eso es que las autoridades se hacen los cojudos, no vamos a aguantar más chamullos, si no venimos a exigir amenazando con radicalizar nuestras medidas de lucha, ellos (las autoridades) son capaces de seguir sentados”.
Lo cierto es que, la paralización de obras perjudica a un gran número de trabajadores, tanto de manera directa como indirecta, pues la ejecución de obras ayuda a superar la pobreza e incrementar la competitividad.
Paralizar una obra genera desempleo de manera temporal e inactividad de la economía local, generando daños a la economía del trabajador y su familia, obligando a estos a buscar empleos informales o eventuales. Una obra pública juega un factor importante para elevar la calidad de vida de los ciudadanos y promover el crecimiento económico.




