En la plazuela del colegio de Leoncio Prado, cada domingo, el Sindicato departamental de trabajadores de construcción lleva a cabo reuniones para abordar la falta de un espacio físico propio y la necesidad de inclusión en proyectos laborales. Horacio Cotrina, secretario del sindicato, explica que la ausencia de un local se debe a la falta de empleo en el sector, lo que impide costear un alquiler y los servicios necesarios como internet y equipos informáticos.
El sindicato enfrenta problemas con la ordenanza regional 043, que no ha sido reglamentada por las autoridades, incluyendo al gobernador regional y los consejeros. Esta situación ha llevado a conflictos en obras por contrato con el sindicato regional, y a pesar de los intentos de diálogo, las autoridades no han tomado medidas efectivas.
Cotrina recalca que los derechos laborales son universales y critica la exclusión de su sindicato en las obras, lo que considera una injusticia y una discriminación. El sindicato ha presentado una denuncia ante el poder judicial, y ante la respuesta insatisfactoria, planean una contrademanda y la destitución de la fiscal Araujo, acusándola de abuso de autoridad y de no hacer cumplir la constitución.
También ha solicitado inspecciones de la SUNAFIL para garantizar el cumplimiento del régimen de contratación, ya que actualmente los trabajadores están siendo explotados con pagos insuficientes. Cotrina menciona que han intentado dialogar con el gobierno regional sin éxito y critica la gestión de las autoridades, incluyendo la reciente presentación de maquinarias del GORECHO, en la que no se incluyó al sindicato.




