Consternación por fallecimiento del exfiscal y docente universitario Lizandro Salas Arriarán

Hallazgo en su vivienda del jirón Ayacucho
La tarde del 4 de octubre, la tranquilidad del centro de Huánuco se vio alterada tras conocerse el fallecimiento del abogado Lizandro Salas Arriarán, de 56 años, exintegrante de la Quinta Fiscalía Penal Corporativa de Huánuco. Su cuerpo fue hallado sin vida en su vivienda, ubicada en la cuadra ocho del jirón Ayacucho, hecho que ha causado gran impacto en el ámbito jurídico y académico regional.

De acuerdo con el informe preliminar, el exfiscal fue encontrado en el tercer piso de su domicilio, tendido junto a su cama, en posición decúbito lateral derecho. En la escena no se evidenciaron signos de violencia ni indicios de criminalidad, por lo que el Ministerio Público dispuso el traslado del cuerpo a la morgue central de Huánuco, donde se practicará la necropsia de ley para determinar las causas exactas del deceso.

Trayectoria jurídica y académica
Lizandro Salas Arriarán fue un reconocido jurista y docente universitario de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (UNHEVAL). Su carrera estuvo marcada por el compromiso con la enseñanza del derecho, la ética profesional y la formación de nuevas generaciones de abogados.

Durante más de dos décadas, desempeñó funciones en el Ministerio Público y en diversas instituciones académicas, siendo recordado por sus alumnos como un maestro exigente, justo y solidario. Su inesperada partida ha generado múltiples expresiones de pesar en redes sociales y en el propio campus universitario, donde sus colegas le rindieron un homenaje simbólico.

Reacciones y despedida
Compañeros de profesión y exalumnos destacaron su vocación de servicio y rectitud en el ejercicio del derecho. “Ha sido un ejemplo de compromiso con la justicia y la educación”, expresó uno de sus colegas del foro huanuqueño.

Las diligencias de investigación continúan a cargo de las autoridades competentes, mientras los familiares preparan los actos fúnebres para darle el último adiós.

Huánuco despide así a un hombre de leyes respetado y maestro apreciado, cuya partida deja un vacío profundo en la comunidad jurídica y universitaria de la región.