No hay duda que, desde que doña Keiko perdiera las elecciones, la consigna es tumbarse al gobierno de PPK. Tanto apristas como fujimoristas, buscan hacerle la “vida de cuadritos”. kuchinsky, cándidamente buscó serenar a la oposición, cediendo a los fujimoristas la Defensoría del Pueblo y la Sunat. Sin embargo, eso no mermó para nada el objetivo, por el contrario, lo vieron como un acto de debilidad por parte de PPK y su gabinete.
La semana que pasó, el congreso aprobó la interpelación del ministro de Educación, Jaime Saavedra, y lo más probable es que aprueben una moción de censura en su contra, como parte de su plan de desestabilización del Gobierno, y, segundo, para defender los grandes intereses de las universidades que están en contra de la Ley Universitaria, aprobando la reforma universitaria para que personajes, como el exrector Bocangel, sigan manejando estas instituciones a su antojo en desmedro de la educación y el futuro de los jóvenes estudiantes.
Es lamentable que el Congreso, la institución más desprestigiada del país, de gente con denuncias de corrupción y lavado de activos, promueva la inestabilidad política y el desgobierno. Por su parte, los apristas, que luego de haber creado decenas de universidades, ahora pretenden cambiar la Ley 30220 y cortar la cabeza del ministro Saavedra para regalarla a la señora Fujimori, al estilo de la hija de Herodes, la princesa Salomé.
Obviamente, esta censura sería la primera de muchas con la finalidad de tumbarse a los otros ministros. Por decir, lo sucedido en Huaycán, Lima, donde una turba organizada atacó a una comisaría con bombas molotov y destruyó seis patrulleros, 16 vehículos particulares y una vida. Esto sucedió porque detectaron a supuestamente traficantes de órganos o ‘pishtacos’, que la policía defendía. Este psicosocial, como se está demostrando, ha sido preparado por agitadores profesionales buscando crear caos para posteriormente responsabilizar al ministro del Interior, quien sería el segundo censurado.
Si el presidente no se pone fuerte y deja que el fujimorismo siga haciendo alarde de su poder, será el fin de su gobierno.



