Durante su juramento, el consejero delegado del Consejo Regional de Huánuco, Ricardo Prado, tuvo un comentario muy tibio con respecto a la obra que se viene ejecutando en la quebrada Angorragra, pese que este proyecto de 37 millones de soles ha venido siendo observado dos veces por la Contraloría y quejado constantemente por los propios pobladores.
“No podemos ser ajeno al dolor humano, pero cabe indicar que estos hechos de la naturaleza que se vienen presentando tiene que tomar las previsiones respectiva del caso para poder articular fuerzas en los diversos sectores”, explicó.
Asimismo, Prado también emplazó a los consejeros de la provincia de Huánuco para que se responsabilicen en la obra del centro poblado de Llicua.
“Recién estoy juramentando el día de hoy como consejero delegado, sin embargo, Huánuco tiene tres consejeros que cumplen su labor y también deberían preocuparse por eso”, atinó.
El consejero delegado negó que los consejeros delegados anteriores hayan sido acompañantes del gobernador regional de Huánuco, Antonio Pulgar.
“Las comisiones han cumplido su labor han hecho su trabajo tal vez ha faltado ese nexo con los medios de comunicación para difundir las diversas acciones que se han venido cumpliendo en el ámbito de la región”, indicó.
Del mismo modo, el consejero delegado se incomodó con algunas fuertes apreciaciones que tuvo la población en su juramentación.
“No le voy a permitir que califiquen que este consejo regional es el peor de su historia. No lo podía permitir esas aseveraciones, el Consejo Regional y las épocas y los espacios son distintos, lo que tenemos que hacer claro, cada época, son escenarios distintos, son necesidades distintas, por lo tanto, nosotros estamos cumpliendo en el pleno del Consejo Regional de acuerdo a las diversas comisiones que tiene el consejo”, comentó.




