La postergación del inicio formal del diálogo hasta el viernes 14 de junio por razones que la Minera Raura no acreditó a su representante legal, se entiende como una medida dilatoria que refleja la falta de voluntad de la minera para atender las demandas del distrito de Cauri, expresó el consejero de Lauricocha, Pedro Ibán Albornoz Ortega.
Esta actitud hace recordar a los intentos anteriores de diálogo que se frustraron por la misma actitud que demuestra la Minera Raura, lo que terminó por hacerse perder el respeto de la población.
Señaló que el diálogo formal en estos casos se realiza a partir de que las partes acrediten a sus representantes legales, reconocidos en los Registros Públicos, que en el caso de Raura no debe significar que haya omitido de presentarlo en la reunión del 4 de mayo. Con relación a los representantes de las comunidades campesinas no debe haber dificultad porque tienen reconocimiento de los Registros Públicos.




