La consejera regional Kandy Vargas realizó un balance crítico de las obras y proyectos ejecutados por el Gobierno Regional de Huánuco durante el año 2025, en el que expresó su preocupación por el bajo avance del gasto presupuestal. Según manifestó, el último reporte disponible no superaría el 60 % de ejecución, situación que —de acuerdo con su evaluación— mantiene a Huánuco entre las regiones con menor gasto a nivel nacional.
Vargas sostuvo que este escenario genera inquietud tanto en autoridades como en la población, debido a que, a pocos días de culminar el año fiscal, persisten brechas importantes en infraestructura vial, educativa y hospitalaria. En su intervención, la consejera deslindó responsabilidad directa del gobernador regional, Antonio Pulgar, y afirmó que el problema principal no estaría en las decisiones políticas, sino en la incapacidad del aparato técnico para concretarlas.
Equipo técnico
De acuerdo con Vargas, el gobernador regional puede adoptar decisiones que considera “acertadas”; sin embargo, afirmó que estas no se materializan por fallas en la gestión, planificación y articulación del equipo técnico, especialmente en áreas como logística y administración. En ese sentido, recomendó cambiar o fortalecer al personal técnico, con el objetivo de mejorar la capacidad de ejecución en el último tramo de la gestión.
La consejera explicó la diferencia entre el Presupuesto Institucional de Apertura (PIA), asignado por el gobierno nacional, y el Presupuesto Institucional Modificado (PIM), donde se definen las prioridades regionales. Según su versión, varios proyectos incorporados en el PIM “se caen” o se retrasan por deficiencias en la gestión técnica, pese a contar con aprobación del Consejo Regional.
Asimismo, Vargas advirtió que la baja ejecución podría generar la reversión de recursos, lo que —según afirmó— significaría recibir hasta un 10 % menos de presupuesto el año siguiente. A su juicio, si no se realizan cambios en el equipo técnico, este escenario podría repetirse en 2026.
Cuestionamientos al uso de OXI
Durante su balance, Kandy Vargas también cuestionó la orientación del gasto regional, planteando lo que denominó “la pregunta del millón”: qué se está haciendo con el presupuesto del Gobierno Regional. Como ejemplo, mencionó adquisiciones realizadas mediante la modalidad de Obras por Impuestos (OXI), como la compra de camionetas, mientras —según indicó— continúan pendientes obras prioritarias.
La consejera puso en duda el objetivo de OXI, modalidad que, de acuerdo con su versión, ha sido recurrentemente promovida por la gestión del gobernador Antonio Pulgar. Vargas sostuvo que este mecanismo termina comprometiendo recursos de futuras administraciones, ya que los descuentos se aplicarían posteriormente al presupuesto regional, por lo que consideró que primero debería ejecutarse el 100 % del presupuesto regular antes de recurrir a OXI.
Finalmente, recalcó que, a pocos días de cerrar el año, persisten brechas significativas en carreteras y en infraestructura de salud y educación. Como ejemplos, mencionó establecimientos en condiciones precarias en Colpa Baja y Pillao, este último —según afirmó— funcionando en un local adaptado que no cumpliría con condiciones adecuadas. También señaló proyectos no culminados o no priorizados, como el hospital 2 de Mayo y obras acordadas en el presupuesto participativo.




