El distrito de Ticlacayan, un lugar usualmente tranquilo y unido, se ha visto sacudido por una tragedia tras el descubrimiento del cuerpo sin vida de Samuel Ortega Ortiz, de 35 años. Este joven, que había sido reportado como desaparecido por su familia, fue encontrado en circunstancias que han dejado a la comunidad en estado de shock.
Samuel, quien se caracterizaba por su fe evangélica y su dedicación al trabajo, había partido hacia su labor diaria en el centro poblado de Sunec, pero nunca llegó a su destino. Las primeras pistas sobre su paradero surgieron cuando su familia encontró su moto lineal y un overol cerca del río Ramos, presagiando el sombrío desenlace.
La angustia de la familia se intensificó ante la ausencia de comunicación por parte de la empresa para la cual trabajaba Samuel. La falta de notificación sobre su desaparición y la ausencia de apoyo en la búsqueda suscitaron preguntas dolorosas sobre el compromiso empresarial con la seguridad y el bienestar de sus empleados.
Añadiendo a la desolación, la familia denuncia una preocupante falta de apoyo por parte de las autoridades locales y la Policía Nacional en la búsqueda de Samuel. Esta situación ha dejado una profunda cicatriz en los seres queridos del joven y en la comunidad en general, quienes se sienten desamparados y claman por justicia.




