Conmemoran 35° aniversario de ordenamiento sacerdotal de Padre Oswaldo

La capilla del Colegio Parroquial Pillco Marca fue el escenario elegido para la ceremonia litúrgica de conmemoración del 35° aniversario del ordenamiento sacerdotal del Padre Oswaldo Rodríguez Martínez. Se hicieron presentes tres connotados sacerdotes huanuqueños como el padre Terry, el padre Gacho y el padre Ezequiel. También participaron un buen número de personas que siguen y admiran la labor sacerdotal del padre, además de la Cofradía de Negritos “María Causa de Nuestra Alegría”. El acto litúrgico se inició a las 10:00 a. m. y se prolongó durante dos horas por las palabras emotivas de Padre Oswaldo que fueron consideradas por los sacerdotes y presentes como una propuesta teológica del rol que cumplen los sacerdotes en unión de voluntades y valores con la feligresía católica, antes que una reflexión por estos 35 años de labor fecunda de un sacerdote que nunca dejó de identificarse con su tierra como ejemplo de vida.
Durante la misa Padre Oswaldo manifestó que la tarea encomendada por Dios a los sacerdotes es de solidaridad y amor al prójimo ante todo, razón por la cual durante en Huánuco los sacerdotes huanuqueños ejercen esta noble labor con mucha dedicación, cada uno en su área correspondiente y que los fieles no deberán dejarlos solos y siempre deben acompañarlos, apoyarlos y defenderlos porque la solidaridad y la humildad es lo que más los caracteriza. Expresó que los logros conseguidos en su labor sacerdotal no pueden ser referidos como su logro personal, porque en todo este tiempo lo que se consiguió fue posible por el apoyo y acompañamiento de los fieles católicos que lo apoyaron en todos los proyectos, y que a sus 60 años que confesó tener las fuerzas las mantiene precisamente por el apoyo de la gente huanuqueña que sabe que su labor va orientado a los más humildes y pobres.
Por su lado el reverendo padre Edgardo Espinoza, más conocido como padre Gacho, recordó la enorme labor social que ha cumplido el Padre Oswaldo desde su labor en la Casa San José donde se aloja y atiende a las personas con problemas siquiátricos, las cuales tienen una procedencia humilde y han logrado apaciguar la furia que se reflejaba en las calles. De igual modo también resaltó la gran labor que se cumple en la Casa de Mis Abuelitos en el pueblo de Cochachinche en el distrito de Huacar, donde los adultos mayores merecen la dedicación y esmerado cuidado. Por todo ello pidió a los huanuqueños no olvidar la labor pastoral que cumple en favor de los huanuqueños.