La Comisión de Transportes del Congreso, liderada por Eduardo Salhuana, aprobó el controversial proyecto de carretera Pucallpa – Cruzeiro Do Sul. Esta decisión ha despertado inquietudes significativas debido a su posible impacto negativo en áreas protegidas y comunidades indígenas en las regiones amazónicas de Ucayali y Loreto, además de potencialmente facilitar actividades ilícitas.
Organizaciones como Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR) han criticado el proyecto, que fue inicialmente objetado por el Poder Ejecutivo en 2021 debido a riesgos ambientales y sociales. Este rechazo fue apoyado por pronunciamientos de grupos indígenas como la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) y la Organización Regional Aidesep – Ucayali (ORAU), quienes expresaron preocupación por las violaciones a los derechos colectivos de los pueblos originarios.
El proyecto, que también incluye otras iniciativas de infraestructura que afectan a comunidades indígenas y áreas naturales, ha sido cuestionado por el Ministerio del Ambiente y la Defensoría del Pueblo. Estas entidades destacan que la propuesta contraviene principios constitucionales y amenaza reservas indígenas como la Reserva Indígena Isconahua y la propuesta Reserva Indígena Tamaya-Abujao, habitadas por pueblos en aislamiento y contacto inicial.
La ministra de Cultura, Leslie Urteaga, ha sugerido que el dictamen sea reasignado a la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología, para asegurar un análisis adecuado de los impactos ambientales y culturales.




