En una decisión que marca un cambio significativo en la política exterior peruana, el Congreso aprobó este viernes la creación de una Comisión de Alto Nivel encargada de proponer “reformas” en el sistema interamericano de derechos humanos. Con 69 votos a favor, principalmente de Fuerza Popular (FP), Alianza Para el Progreso (APP), Avanza País, Renovación Popular, Acción Popular y sus aliados, el Pleno adoptó la medida que podría llevar a Perú a denunciar la Convención Interamericana de Derechos Humanos.
La iniciativa, promovida por la Comisión de Constitución bajo la presidencia de la fujimorista Martha Moyano, se basa en un proyecto de ley del congresista Jorge Montoya de Renovación Popular. Según este proyecto, en caso de que la Organización de Estados Americanos (OEA) no implemente o rechace las reformas propuestas por la comisión en un plazo de 180 días, el Estado peruano evaluará retirarse de la Convención Americana de Derechos Humanos.
El ministro de Relaciones Exteriores, Javier González-Olaechea, quien recientemente desacató un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, presidirá esta nueva comisión. Este hecho ha intensificado las preocupaciones sobre la dirección de las políticas de derechos humanos del país.




