En una polémica movida legislativa, el partido Fuerza Popular, liderado por Keiko Fujimori, ha impulsado un proyecto de ley que obligaría a las farmacias a mantener un stock permanente de medicamentos genéricos, con la notable excepción de las boticas independientes registradas en el Registro de Micro y Pequeña Empresa (Remype). Este proyecto ha generado un fuerte debate, ya que eximiría a ciertas farmacias vinculadas a familiares de congresistas de Fuerza Popular, específicamente las operadas por los hijos de los legisladores Mery Infantes y Víctor Flores, quienes también son coautores del proyecto.
La propuesta ha sido criticada por expertos en derecho a la salud como Mario Ríos, quien señala un claro conflicto de interés y acusa a los congresistas de beneficiarse de su posición para favorecer empresas familiares. La legislación, aunque promovida como una medida para garantizar el acceso a medicamentos esenciales, parece diseñada para proteger intereses particulares, poniendo en duda la ética y transparencia de sus promotores.
El proyecto ha sido coautorizado por Patricia Juárez y Ernesto Bustamante, además de Infantes y Flores, y ha despertado sospechas de nepotismo y aprovechamiento de la influencia política para el beneficio personal. La omisión de respuesta de los congresistas implicados solo aumenta las preocupaciones sobre la legitimidad de la medida.




