En un reciente desarrollo sobre la controversia que rodea a los miembros de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), se ha revelado que ahora el foco de las bancadas parlamentarias que impulsan la remoción de los siete magistrados se ha reducido a tres de ellos. Según el semanario Hildebrandt en sus trece, el nuevo objetivo sería destituir a Imelda Tumialán Pinto, presidenta de la JNJ, junto con el vicepresidente Aldo Vásquez e Inés Tello, quien actualmente investiga a la fiscal de la Nación, Patricia Benavides.
Este giro en la estrategia significaría que Henry Ávila, Antonio De la Haza, María Zavala y Guillermo Thornberry conservarían sus puestos. Es importante destacar que ninguno de ellos está a cargo de las investigaciones en contra de la fiscal Benavides.
El cambio de dirección en esta situación surge tras desacuerdos y tensiones internas entre los propios congresistas. La Comisión de Justicia, tras haber modificado rápidamente el sentido de un informe controversial, ha revelado que las divisiones dentro de las bancadas podrían estar obstaculizando la obtención de los 87 votos necesarios para la remoción completa.
El semanario informa que, aunque Avanza País y Renovación Popular querían que se debatiera la remoción antes de la Semana de Representación, comenzada el 23 de octubre, discrepancias entre otros grupos, en particular entre Alianza para el Progreso (APP) y Perú Libre, han frenado el avance.
La incertidumbre y la “fuerte presión nacional e internacional” han llevado a líderes como César Acuña de APP y a otros congresistas a adoptar posturas indecisas. Esta situación ha llevado a un replanteamiento de la estrategia, considerando ahora el mencionado “plan b” para centrarse solo en tres miembros del órgano de justicia.
Para llevar a cabo este plan, deberían presentar una cuestión previa, logrando así que el documento regrese a la Comisión de Justicia y se modifiquen las conclusiones centrando las responsabilidades en Tello, Tumialán y Vásquez.
Por su parte, una fuente de la JNJ indicó que, con tres votos menos, las sesiones del pleno ya no podrían realizarse de la misma manera, pues el quórum requerido es de cinco miembros. Si se destituye a los tres magistrados, sus reemplazos deberían ser nombrados por una Comisión Especial, lo cual aún no ha ocurrido, según declaraciones de la propia JNJ.




