Destituir a Pedro Chávarry de su actual cargo como fiscal supremo, es el principal desafío de quienes lo investigan por sus presuntos nexos con una red de corrupción que involucra al Ministerio Público, Poder Judicial y ciertas fuerzas políticas. Por ello, desde el Congreso de la República, son cada vez más las voces que exigen el desafuero del exfiscal de la Nación.
Y es que desde su posición, Chávarry todavía tiene un alto grado de injerencia en las decisiones del Ministerio Público, que precisamente se encarga de investigarlo. De ahí la importancia de las denuncias constitucionales presentadas en el Congreso. La última de ellas entregada esta semana por el Frente Amplio (FA).
«Nuestra bancada está decidida a seguir peleando contra la corrupción. Es necesario que se destituya a Chávarry, solo así se va a poder garantizar una correcta investigación», señaló el vocero del FA, Humberto Morales.
Recalcó que mientras el extitular del Ministerio Público siga siendo fiscal supremo, continuará interfiriendo, como lo habría hecho al ordenar el ingreso a una oficina lacrada y el retiro de evidencia, que es uno de los fundamentos de la denuncia del FA.
EL presidente de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales, César Segura (Fuerza Popular), anunció que el martes se realizará una sesión extraordinaria en la que no solo debatirán si se admite esta denuncia, sino que se nombrará al delegado que verá las otras cuatro denuncias contra Chávarry aprobadas anteriormente.




