Parlamentaria afirmó tener autoridad moral para integrar la Comisión de Investigación pese a cuestionamientos por presunta corrupción
La llegada a Huánuco de la congresista Elizabeth Medina Hermosilla estuvo marcada por un tenso intercambio con periodistas locales, luego de que se le consultara por la situación legal de su esposo, quien —según información del Ministerio Público citada por hombres de prensa— sería investigado en un presunto caso de corrupción y se encontraría no habido. El incidente ocurrió en el contexto de su visita a la región, donde —según se anunció— participaría en acciones vinculadas a las investigaciones dispuestas por una comisión del Congreso de la República.
Durante el abordaje periodístico, un comunicador cuestionó directamente a la parlamentaria sobre si levantaría comunicación para conocer la ubicación de su esposo y exhortarlo a afrontar a la justicia. La pregunta estuvo relacionada con una investigación fiscal en la que un colaborador eficaz habría señalado, según lo mencionado por el periodista, que el investigado sería un presunto intermediario y operador político ante alcaldes, con la finalidad de agilizar obras a cambio de presuntas coimas.
Ante la interrogante, la congresista reaccionó visiblemente incómoda y respondió que “ese es el problema de algunos periodistas”, señalando que —a su juicio— se pretende cambiar versiones cuando se realiza trabajo de investigación y fiscalización. En ese marco, sostuvo que ella no es corrupta, que no está siendo investigada y que su labor se limita al cumplimiento de sus funciones como congresista de la República.
Cuestionamientos sobre fiscalización
El intercambio continuó cuando otra periodista expresó que, por principios, consideraba que la parlamentaria no debería integrar instancias de fiscalización del Congreso, debido a que su esposo se encuentra investigado por la justicia. Frente a ello, Medina reiteró que no existe investigación en su contra y que no se le puede atribuir responsabilidad por los actos de su pareja.
En otro momento, una comunicadora le preguntó por qué no brinda una versión clara y puntual sobre la situación que atraviesa su familia, considerando que ella sostiene no tener vínculo con hechos de corrupción y que, según su versión, su esposo tampoco tendría responsabilidad. Ante esa inquietud, la congresista enfatizó que se debe separar su situación personal de la investigación, precisando que quien viene siendo investigado es su pareja y no ella.
Las preguntas insistieron en el plano ético, cuando se le consultó si considera que tiene la autoridad moral suficiente para ejercer labores de fiscalización desde el Congreso. En respuesta, la parlamentaria afirmó de manera enfática que sí tiene moral, asegurando incluso que es “una de las personas que más moral tiene en Huánuco”, según sus propias palabras.




