La congresista Elizabeth Medina Hermosilla fiscalizó el campamento de los trabajadores del Corah que cumplen labores de erradicación de parcelas de coca en el Alto Huallaga.
Llegó al límite entre las localidades de Alto Marona y El Porvenir en el distrito de Daniel Alomía Robles – Pumahuasi, y constató que los erradicadores y la policía cometen excesos y arremeten contra la población.
La comitiva cruzó el fuerte cordón policial e ingresó al campamento del Corah, lugar que alberga a más de 250 personas entre erradicadores y personal policial.
Al interior halló tallos de sembríos recientes y evidencias de que se están dañando algunos cultivos, además se determinó que la zona no está considerada como bosques de protección permanente.
La legisladora escuchó a los agricultores poseedores de pequeñas parcelas de coca quienes denunciaron que los erradicadores no solamente acaban con sus sembríos de coca, sino también dañan sus cultivos de café, cacao y piña al ingresar violentamente a sus terrenos.
También denunciaron que la policía aterroriza a los niños y les genera un trauma psicológico irreversible al ingresar violentamente a sus terrenos para arrancar sus plantaciones sin importar súplicas y ruegos de los pobladores. Asimismo, informaron que se estaría erradicando irregularmente pequeñas parcelas que no llegan ni siquiera a un cuarto de hectárea.
Por su parte, la congresista Medina lamentó los atropellos perpetrados por la policía y el personal del Corah y señaló que “el pueblo no quiere la erradicación de la coca” y lamentó que el Ejecutivo tome decisiones sin conocer la realidad.
Informó que el proceso de erradicación puesto en marcha se pretende solventar con 92 millones que Devida busca transferir al Corah. La parlamentaría se opuso y planteó llevar el caso a un debate en el pleno del Congreso.
“Los agricultores dedicados al cultivo de la coca no son narcotraficantes, son padres de familia que buscan llevar un pan a sus hogares”, dijo y llamó a la reflexión a las autoridades para humanizar la política de erradicación.
Señaló que los agricultores acaban de salir de una pandemia de dos años y no se les puede destruir su único sustento para solventar su alimentación y gastos de útiles escolares en esta época.
Recordó que hubo un compromiso asumido por el presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres, quien ofreció la suspensión de los trabajos de erradicación y que no está cumpliendo.




