La reciente intervención de un loro por parte de la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) de Huánuco ha generado una intensa controversia mediática, luego de que familiares del ave, apodada “Pancho”, denunciaran presuntos intereses políticos tras el operativo. Las autoridades niegan categóricamente estas acusaciones.
Según Luz María Bacilo, administradora técnica de la ATFFS, el ave fue identificada desde la vía pública por personal en patrullaje, al visualizarse en una ventana del segundo piso de una vivienda. Bacilo asegura que el procedimiento se ejecutó conforme a las normas que prohíben la tenencia de fauna silvestre como mascotas.
La funcionaria ha calificado de “maquiavélicas” las versiones que vinculan el operativo con represalias políticas contra la familia dueña del ave, algunos de cuyos miembros estarían relacionados con el periodismo. Indicó además que, aunque hubo contacto posterior con un familiar de los dueños, la difusión del estado del loro en redes sociales ha “distorsionado” la situación.
Por su parte, el técnico veterinario Daniel Sánchez detalló que el animal presentaba signos de mala alimentación y fue encontrado en un entorno insalubre, incluyendo agua sucia y restos de comida inapropiada. Sánchez sostuvo que se recomendaron mejoras en las condiciones de custodia, y que el proceso para una posible restitución está en curso bajo criterios técnicos y legales.
La familia afectada sostiene que el ave vivía en libertad dentro de su hogar y que su incautación fue excesiva, solicitando su devolución. Desde la entidad se indicó que la restitución puede contemplarse solo si se demuestra que el entorno es apto y que el ave no puede ser reinsertada en su hábitat natural.
Durante la entrevista, periodistas locales expresaron su desconcierto por la aparente falta de intervenciones similares en mercados y ferias donde también se comercia con fauna silvestre. Bacilo respondió que sí existen intervenciones, aunque admitió limitaciones en recursos y espacio.




