El Instituto de Medicina Legal de Tingo María confirmó que la causa básica de la muerte de Mikael Segovia Crispín (25) fue asfixia por sumersión, descartando por completo la presencia de impactos de bala en su cuerpo, como se había especulado inicialmente. Esta conclusión desvirtúa la hipótesis de un posible homicidio y refuerza la versión de un accidente.
De acuerdo con las investigaciones preliminares dirigidas por el Departamento de Investigación Criminal (DEPINCRI) de Leoncio Prado, a cargo del comandante PNP Fernando Terrones Cruz, el joven habría sufrido un despiste en su motocicleta luego de retirarse de una reunión social en aparente estado de ebriedad, lo que habría ocasionado su caída al río Huallaga.
Cabe recordar que Mikael Segovia salió en la madrugada del 8 de abril acompañado de su hijo, Adrián Yuriel Nemias Segovia Vitiri, de tan solo cinco años, quien hasta la fecha continúa desaparecido. Las labores de búsqueda del menor se mantienen activas, con patrullajes fluviales y rastrillajes en ambos márgenes del río, en coordinación con personal de rescate y apoyo de voluntarios locales.
Los restos del joven fueron entregados a sus familiares el pasado 19 de abril y sepultados en medio de un ambiente de dolor e incertidumbre, ante la angustiante espera por noticias del pequeño Adrián.
El comandante Terrones Cruz informó que las investigaciones seguirán su curso con el objetivo de esclarecer todos los aspectos del caso. Asimismo, hizo un llamado a la población para que, en caso de contar con información que ayude a ubicar al menor, se comuniquen de inmediato con la comisaría más cercana o con las oficinas del DEPINCRI-LP.
La comunidad local permanece consternada y solidaria con la familia, mientras las autoridades insisten en agotar todas las acciones necesarias para dar con el paradero del niño.




