Confesión en reunión familiar revela doble crimen oculto por 35 años en La Oroya

Un estremecedor caso ha salido a la luz en La Oroya tras permanecer oculto por más de tres décadas. Durante una reunión familiar, un hombre de avanzada edad, en evidente estado de ebriedad, confesó haber asesinado a su pareja y a su hijo en el año 1990. Según relató ante sus parientes, tras cometer el crimen, enterró ambos cuerpos en el patio de su antigua vivienda, ubicada en una zona residencial de la ciudad.


La revelación, ocurrida en un contexto informal, fue tomada con gravedad por uno de sus hijos, quien alertó inmediatamente a la Policía Nacional. En coordinación con el Ministerio Público, agentes especializados acudieron al inmueble señalado y, tras una breve excavación, encontraron restos óseos humanos. Entre ellos se halló un pequeño zapato deteriorado por el tiempo, que presuntamente pertenecía al menor asesinado.


Durante décadas, la desaparición de la madre y el niño había sido atribuida a un caso de abandono familiar, una hipótesis que nunca fue investigada a fondo. La confesión ha reabierto una herida enterrada desde 1990, y ha generado un profundo impacto entre los vecinos de la localidad, que se muestran consternados por la dimensión del crimen.


El Ministerio Público ha iniciado una investigación formal, mientras el confeso autor permanece en custodia. La comunidad exige justicia y se cuestiona cómo un hecho tan atroz pudo permanecer silenciado durante tantos años. El caso marca un hito en la memoria colectiva de La Oroya.