La elección del Papa León XIV ha generado una ola de fervor y conexión en Chiclayo, su ciudad natal, donde los lazos de fe y afecto permanecen intactos a pesar de su nuevo rol en el Vaticano. El pontífice, a poco más de una semana de asumir el liderazgo de la Iglesia Católica, sigue recibiendo muestras de cariño y oraciones desde el norte del Perú, demostrando que su cercanía con la comunidad religiosa local persiste más allá de la distancia geográfica y los protocolos vaticanos.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Papa León XIV se mantiene en contacto con sus antiguos feligreses a través del padre Edgard Rimaycuna, un sacerdote chiclayano que ahora desempeña un papel crucial como su secretario personal en Roma. Esta conexión permite al pontífice estar al tanto de los mensajes y expresiones de afecto que le llegan vía WhatsApp desde Chiclayo.
Una fuente anónima de Eten reveló al medio que uno de los aspectos que más ha conmovido al Papa es el continuo reconocimiento al milagro eucarístico de Eten, una profunda manifestación de fe arraigada en la región de Lambayeque. Este milagro, que data del siglo XVII, sigue siendo un pilar fundamental de la devoción local y un símbolo de la conexión espiritual entre Eten y la Iglesia Católica.
El impacto de la elección de León XIV se ha sentido profundamente en la vida cotidiana de Chiclayo. Un ejemplo de ello es la reciente oración del rosario dedicada al nuevo pontífice por parte de los estudiantes del colegio Pedro Ruiz Gallo de Eten, un gesto que fue comunicado al Vaticano a través del padre Rimaycuna. Esta acción refleja el sentimiento generalizado de orgullo y cercanía que la comunidad chiclayana siente hacia el Papa.
Ángela Valdiviezo, una joven de Chiclayo que fue confirmada por León XIV cuando era obispo de la provincia entre 2015 y 2023, compartió con El Comercio su emoción y gratitud por haber recibido este sacramento de manos del ahora Sumo Pontífice. Recordó al obispo Prevost como una persona humilde y sencilla, cualidades que, según ella, lo caracterizaron durante su tiempo en la región.
Syta Abanto, madrina de Ángela, también expresó su alegría y orgullo al recordar el momento en que su ahijada fue confirmada por el entonces obispo Prevost en la catedral de Chiclayo. Destacó la nobleza, humildad y paz que transmitía el obispo, así como su compromiso con los más necesitados, recordando su labor durante el Fenómeno de El Niño costero del 2017, cuando no dudó en ayudar a los damnificados en las zonas inundadas.
La conexión del Papa León XIV con Chiclayo se extiende a la memoria de su labor pastoral y comunitaria. Testimonios recogidos por El Comercio resaltan su cercanía con la gente, su disposición a escuchar y su compromiso con las causas sociales. Se menciona su participación activa en la resolución de conflictos de tierras en Pomalca y su apoyo a los niños damnificados, demostrando su dedicación al bienestar de la comunidad.




