Ordenan su ubicación y captura a nivel nacional
El Juzgado Penal Colegiado de Leoncio Prado impuso la pena máxima de cadena perpetua contra David Moisés Pizarro Tarazona, de 54 años, al hallarlo responsable del delito de violación sexual en agravio de una menor de edad. La decisión fue tomada durante una audiencia virtual y contempla también su inmediata ubicación y captura en todo el territorio nacional.
Los hechos ocurrieron en 2016
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público, el hecho se remonta a julio de 2016, cuando la menor, de entonces 10 años, fue llevada por el sentenciado hasta su vivienda en Tingo María, aprovechando su vínculo de cercanía. Según el expediente fiscal, Pizarro Tarazona —de oficio albañil— utilizó su motocicleta para trasladar a la víctima, quien fue ultrajada dentro del inmueble.
Durante la investigación, la menor declaró que el hombre la amenazó de muerte tras cometer el delito. “Si dices a alguien de esto, juro que voy a mandar a matar a tu familia y te quedas huérfana”, habría sido la advertencia, según recogió el Ministerio Público en su acusación formal.
Pruebas médicas y testimoniales fueron determinantes
A lo largo del proceso, la fiscalía presentó pruebas médico-legales, peritajes psicológicos y testimonios que permitieron sostener la denuncia. Pese a que el imputado negó los hechos y su defensa alegó que no existía suficiencia probatoria, los magistrados consideraron que el conjunto de elementos de convicción era sólido, concordante y suficiente para dictar una condena condenatoria sin beneficio alguno.
Durante el juicio oral, el acusado no aceptó responsabilidad alguna, y su defensa cuestionó la imparcialidad de las pericias. Sin embargo, el colegiado determinó que las pruebas recabadas resultaban consistentes con la declaración de la víctima, lo que configuró el tipo penal de violación sexual en menor de edad.
Se ordena su captura inmediata




