En un caso que ha captado la atención en Huánuco, Moisés Jiménez Daza y su conviviente Leyla Rioja Vargas han sido condenados a 30 y 25 años de prisión, respectivamente, por su participación en un delito de extorsión y secuestro. La sentencia, dictada por los magistrados del Juzgado Penal Colegiado Supranacional de Huánuco, también incluye el pago de una reparación civil solidaria de 10 mil soles y la restitución de 879 dólares a las víctimas, Juan Carlos Pinto Sotelo y su hijo Carlos Andrés Pinto Bazan.
Carlos Andrés Pinto Bazán fue secuestrado en Bolivia y luego trasladado a la frontera con Perú, donde permaneció cautivo hasta abril de 2022. Durante su secuestro, los delincuentes contactaron a su padre, Juan Carlos Pinto Sotelo, exigiendo un rescate de 600 mil dólares para su liberación.
El caso fue denunciado en la División de Secuestros de Lima, y las investigaciones revelaron que uno de los números usados para la extorsión procedía de Huánuco. La policía, en coordinación con la fiscalía, identificó que los 879 dólares enviados por el padre del secuestrado a través de Western Unión fueron recogidos por Diana Priscila Rodríguez Meléndez en Huánuco, quien luego confesó haber entregado el dinero a Leyla Rioja.
Leyla Rioja, al ser interrogada, implicó a su conviviente, Moisés Jiménez Daza, en la trama delictiva. La pareja estaba involucrada en una red de extorsión y secuestro en complicidad con delincuentes de otras nacionalidades, lo cual fue corroborado con el levantamiento del secreto de las comunicaciones.




