Economia De Peru
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Con un crecimiento del 4,67% en marzo, ¿seguirá la economía de Perú a este paso en los meses venideros?

La producción nacional peruana experimentó un notable repunte en marzo de 2025, registrando un crecimiento del 4,67% en comparación con el mismo mes del año anterior, conforme a datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Este incremento se produce en un contexto económico global caracterizado por la volatilidad de los mercados de materias primas y las tensiones geopolíticas, factores que influyen directamente en el desempeño de las economías emergentes como la peruana. A esto se suma la coyuntura política interna, marcada por la cercanía de las elecciones generales de 2026 y los consecuentes cambios en las políticas gubernamentales.

Según la investigación publicada por El Comercio, este avance se sustenta principalmente en el dinamismo del sector minero y de hidrocarburos, que exhibió una expansión del 7,04%. Este resultado consolida la importancia de la minería como uno de los pilares fundamentales de la economía peruana, representando aproximadamente el 60% de las exportaciones totales del país. Además, en marzo, el precio del cobre, uno de los principales productos de exportación del Perú, alcanzó niveles récord en los mercados internacionales, impulsado por la creciente demanda global y las expectativas de una mayor inversión en infraestructuras.

El informe del INEI también destaca la contribución de otros sectores clave al crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI). La manufactura, por ejemplo, creció un 3,20%, impulsada por la mayor demanda interna y el aumento de las exportaciones de productos manufacturados. El sector comercio, vital para la dinamización del consumo interno, avanzó un 3,90%, mientras que la construcción, un sector sensible a la inversión pública y privada, se expandió un 5,22%, reflejando una mayor actividad en proyectos de infraestructura y vivienda. El transporte, un sector estratégico para la conectividad y el comercio, experimentó un crecimiento significativo del 8,82%, gracias al aumento del flujo de carga y pasajeros.

En el ámbito agropecuario, se observó un crecimiento del 3,44%, impulsado por las favorables condiciones climáticas y el aumento de la producción de cultivos de exportación como arándanos y uvas. La pesca, aunque con un menor peso en el PBI (0,74%), sorprendió con un notable aumento del 29,12%, debido a la mayor disponibilidad de recursos marinos y la implementación de políticas de gestión pesquera más eficientes. A nivel acumulado, el crecimiento económico en el primer trimestre de 2025 alcanzó el 3,92%, superando las expectativas iniciales del mercado.

Factores estadísticos, como una mayor cantidad de días laborales en marzo debido a que los feriados de Semana Santa se trasladaron a abril, también contribuyeron al crecimiento observado. Alonso Macedo, economista del Instituto Peruano de Economía (IPE), subraya este efecto, destacando que la comparación interanual se ve favorecida por la diferencia en el calendario festivo. Por su parte, César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), advierte que los efectos de factores externos, como las políticas arancelarias de Estados Unidos, aún no se habían materializado en marzo, pero podrían afectar a sectores como el agro y la minería en los meses siguientes. Es importante recordar que el Perú mantiene acuerdos comerciales con diversos países, representando un factor importante en la dinámica económica nacional.

Analizando el primer trimestre, Luis Miguel Castilla, director de Videnza Instituto, enfatiza la influencia de los sectores primarios y los relacionados con la demanda interna en el impulso económico. Este crecimiento, según Castilla, ya se venía manifestando desde el trimestre anterior, consolidando una tendencia positiva en la economía peruana. De hecho, desde junio, la economía ha crecido a tasas que oscilan entre el 3% y el 5%, con la excepción de febrero, lo que sugiere una recuperación gradual pero constante. La inversión privada, un indicador clave de la confianza empresarial, también mostró un crecimiento del 6,7% entre enero y marzo, el ritmo trimestral más alto en más de tres años, según Macedo.

A pesar de este panorama alentador, los expertos advierten sobre la necesidad de mantener esta senda de crecimiento durante el resto del año. Castilla anticipa que la economía podría crecer un 3% en 2026, gracias a las mejores previsiones externas, incluyendo el acuerdo entre China y Estados Unidos para reducir los aranceles. Sin embargo, la desaceleración económica podría venir desde el ámbito interno, debido a la inestabilidad política generada por la cercanía de las elecciones de 2026 y la transición gubernamental. Los recientes cambios en la Presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de Economía y Finanzas son un claro ejemplo de esta inestabilidad.

Macedo coincide en que el contexto pre-electoral genera incertidumbre y podría frenar el dinamismo de la inversión privada hacia el cierre del año y en 2026. Los cambios gubernamentales dificultan la ejecución de políticas públicas a largo plazo y la creación de un clima de inversión favorable. García, por su parte, considera que para alcanzar un crecimiento del 4% a fin de año, es fundamental brindar al mercado señales claras de estabilidad y promover un clima de confianza, así como reducir la brecha de infraestructura y acompañar las políticas públicas para que el crecimiento económico se traduzca en desarrollo para la población.