Con un Cantero lesionado demostrando coraje y un incidente con Barcos que encendió los ánimos: detalles ocultos de la victoria de Alianza Lima con un equipo alternativo frente a Sporting Cristal.

El reciente encuentro entre Alianza Lima y Sporting Cristal estuvo marcado por estrategias divergentes, donde la priorización de competiciones se hizo evidente. Mientras Alianza Lima parecía enfocado en su próximo desafío en la Copa Libertadores, Sporting Cristal encaró el partido del sábado como una final anticipada, reflejando la importancia del torneo local para sus aspiraciones. Este duelo, correspondiente a la Liga 1 Te Apuesto, se jugó en un Estadio Nacional que vibró con la intensidad de un clásico moderno.

Según la investigación publicada por El Comercio, la disparidad en las alineaciones iniciales fue un factor clave: Sporting Cristal, bajo la dirección técnica de Guillermo Farré, presentó a su once de gala, mientras que Alianza Lima optó por reservar a nueve de sus titulares que habían enfrentado a Boca Juniors, evidenciando una clara rotación de plantilla.

El ambiente en el Estadio Nacional fue electrizante desde el inicio, con una afición celeste que preparó un recibimiento espectacular, adornado con humo y fuegos artificiales. Este fervor se tradujo en un dominio inicial de Sporting Cristal, que controló el balón y se mostró más cómodo en el campo. La presión constante de los rimenses rindió frutos al minuto 9, cuando un desafortunado autogol de Jhoao Velásquez tras un intento de despeje, desató la euforia en la tribuna celeste.

La diferencia en la actitud de los entrenadores también fue notable. Guillermo Farré se mostró activo y comunicativo, impartiendo instrucciones constantes a sus jugadores, mientras que Néstor Gorosito, técnico de Alianza Lima, permaneció más sereno, interviniendo principalmente para expresar desacuerdo con las decisiones arbitrales. En contraste, Hernán Barcos, veterano delantero aliancista, asumió un rol de liderazgo en el campo, conversando con sus compañeros, especialmente con Fernando Gaibor, mostrando preocupación por el funcionamiento del equipo y ofreciendo su perspectiva táctica.

Poco después, un gol de Alan Cantero fue anulado por posición adelantada, frustrando la celebración de los hinchas blanquiazules. Sin embargo, Paolo Guerrero, demostrando su jerarquía, igualó el marcador al minuto 28 con un gol de cabeza que superó al portero Diego Enriquez. La celebración de Guerrero frente a la tribuna popular celeste añadió un componente de provocación al encuentro.

El primer tiempo terminó con una nota amarga para Alianza Lima debido a la grave lesión de Jean Pierre Archimbaud, quien se golpeó el codo derecho y tuvo que ser sustituido por Gonzalo Aguirre. Esta lesión se suma a las bajas de Pablo Ceppelini, Erick Noriega y Paolo Guerrero, complicando aún más el panorama para el próximo partido contra Deportivo Iquique. En la segunda mitad, Alianza Lima logró revertir el marcador con un gol de Alan Cantero, quien, a pesar de un golpe en el pómulo, mostró determinación y silenció el Estadio Nacional.

La tensión en las tribunas aumentó tras el gol de Alianza Lima, y Gianfranco Chávez protagonizó un incidente al empujar a Hernán Barcos, generando un momento de tensión que casi desata una confrontación mayor. Un miembro del comando técnico de Gorosito fue expulsado por lanzar el balón fuera del alcance de Chávez. A pesar de los intentos de Sporting Cristal por igualar el marcador, Alianza Lima supo mantener la ventaja y llevarse la victoria, consolidando su estrategia de rotación de jugadores y demostrando su capacidad para competir en múltiples frentes. El partido concluyó con un sabor agridulce para ambos equipos, con Alianza Lima celebrando la victoria y Sporting Cristal lamentando la derrota y analizando los errores cometidos.