Pareciera que la historia permanentemente se repite con respecto a nuestro Huánuco.
Sí recordamos, sin pena ni gloria a muchas de las exautoridades huanuqueñas, quienes viajaban a la capital a supuestamente a gestionar obras para esta región. Pero, irónicamente, sucedían dos cosas.
O no llevaban ningún proyecto o estudio técnico para presentar a los ministerios en pro de beneficiar a este departamento con obras.
O si llevaban un estudio o expediente, este estaba tan mal realizado que no servía para nada.
Hace poco, el gobernador regional de Huánuco se reunió con el presidente Pedro Castillo, desconocemos si llevó consigo algún expediente técnico, para viabilizar su gestión. De no haber sucedido así, sería bastante penoso para esta región.
A manera de llamada de atención, el premier, Aníbal Torres, ha informado en dos oportunidades durante esta última semana que tanto las municipalidades como el gobierno regional no están gastando eficientemente el presupuesto que se les ha otorgado.
Sin embargo, estas instituciones piden más presupuesto. Y con justa razón, Torres realiza este comentario, al ver que no existe capacidad de gasto y gestión en un gran porcentaje de autoridades de este departamento.
¿Cómo algunas autoridades pretenden que se les destine mayor presupuesto si no pueden avanzar con el que disponen actualmente?
No podemos seguir con improvisaciones, pero aun cuando el gobierno regional cuenta con profesionales y técnicos de gran experiencia, qué pueden elaborar, evaluar y reconocer un estudio técnico de calidad y sobre todo de gran impacto social.
Es cierto que la gestión de Fernández ha sumido en la institución desde abril y prácticamente cuatro meses después ha obtenido la credencial de reconocimiento como gobernador regional. El gasto en el sector de inversiones en el Gorehco es ínfimo y bastante preocupante.
Esta es la oportunidad para la gestión de Erasmo Fernández y funcionarios para demostrar que tienen capacidad de gestión.
Han sido más de tres años que Huánuco solo ha retrasado su desarrollo en educación, infraestructura, presencia de instituciones, inversión privada, en resumen un retraso total para el departamento.
No podemos darnos el lujo de continuar con la informalidad y de buscar resultados diferentes, realizando las mismas acciones siempre, debemos darnos cuenta, que la eficiencia del gasto público y la buena gestión de los recursos, no se da por milagros o improvisaciones, sino por planificación, conocimiento y buena gestión.




