
El Valencia Basket sufrió un duro revés en la Euroliga al caer derrotado ante el Hapoel Tel Aviv, un rival que parece haber descifrado su juego, repitiendo la historia de la temporada anterior donde le privaron de la Eurocup. Este tropiezo agrava una situación ya de por sí complicada para el conjunto taronja, que no logra encontrar la regularidad en este inicio de temporada. La falta de público en el Roig Arena, debido a la sanción impuesta por la Euroliga tras los incidentes ocurridos en la final de la Eurocup de la temporada pasada, sin duda, fue un factor que influyó negativamente en el rendimiento del equipo. Sin el aliento de sus 14.000 aficionados, el Valencia Basket se vio superado por un Hapoel que aprovechó al máximo la oportunidad de jugar en un ambiente atípico. El encuentro finalizó con un marcador de 93-100, reflejando las dificultades del equipo de Pedro Martínez para imponer su juego.
Según el reportaje de El País, el Valencia Basket se vio superado por el Hapoel Tel Aviv en un Roig Arena inusualmente silencioso, “…según la investigación publicada por El País”, lo que contribuyó a la derrota del equipo valenciano en la Euroliga. El conjunto israelí demostró una gran efectividad tanto en tiros de dos como de tres puntos, manteniendo porcentajes superiores al 50% durante gran parte del encuentro.
El Hapoel Tel Aviv demostró conocer a la perfección las debilidades del Valencia Basket, impidiendo que los locales pudieran recortar distancias de manera consistente. Cada vez que el Valencia intentaba acercarse en el marcador, el Hapoel respondía con contundencia, ampliando nuevamente la ventaja a diez puntos. Un arreón final liderado por Omari Moore permitió al Valencia maquillar el resultado de la primera mitad, llegando al descanso con una desventaja de solo dos puntos (47-49), ofreciendo una ligera esperanza. El ambiente en el Roig Arena, habitualmente un fortín, se sintió desolado y vacío, lo que afectó el ánimo y la energía del equipo local. La ausencia de la afición, elemento clave en los momentos de presión, privó al Valencia Basket del impulso necesario para revertir la situación.
La segunda mitad del partido estuvo marcada por el dominio de Micic, quien tomó las riendas del Hapoel, dirigiendo el juego según las necesidades de su equipo. Dimitris Itoudis, entrenador del Hapoel, demostró una vez más su capacidad para plantear partidos ante el Valencia Basket. Ya la temporada pasada, Itoudis había logrado eliminar al equipo de Pedro Martínez de la final de la Eurocup. La victoria en un Roig Arena vacío permite al Hapoel mantenerse en los puestos altos de la clasificación de la Euroliga. Ni siquiera el regreso de Xabi López-Arostegui al equipo fue suficiente para cambiar el rumbo del partido. Chris Jones, exjugador del Valencia, fue decisivo en los minutos finales, propinando un golpe anímico importante al conjunto local. El Valencia Basket probó su propia medicina, sufriendo una nueva derrota en la Euroliga tras los 108 puntos encajados ante el Barcelona en la jornada inaugural.
En otros encuentros de la jornada, el Real Madrid logró una sufrida victoria ante el Partizan de Belgrado (93-86), mientras que el Baskonia continúa sin conocer la victoria en la Euroliga tras caer derrotado ante el París Basketball (105-87). Walter Tavares destacó en el partido del Real Madrid, sumando 19 puntos y 8 rebotes. La falta de victorias del Baskonia lo convierte en el único equipo de la competición que aún no ha logrado estrenar su casillero en esta temporada, acumulando cuatro derrotas consecutivas. La situación del equipo vasco, con un nuevo proyecto deportivo, genera preocupación entre sus seguidores y exige una rápida reacción para revertir la dinámica negativa. Este inicio de temporada 2025-2026 está mostrando un alto nivel de competitividad en la Euroliga, con varios equipos luchando por los primeros puestos de la clasificación.



