Con apenas 14 años, Thiago Gadiel Viviano Duran se ha convertido en el postulante más joven del examen de admisión 2026-I de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). El adolescente, natural de Huánuco, compite junto a cerca de 6.000 jóvenes por una de las más de 1.800 vacantes que ofrece esta casa superior de estudios, considerada una de las más exigentes del país.
Nacido el 1 de enero de 2012, Thiago cursó parte de la secundaria en el colegio privado La Divina Misericordia, en Huánuco. Actualmente reside en el distrito limeño de San Miguel junto a su madre y su primo, desde donde se prepara para afrontar las tres jornadas del proceso de admisión.
Una vocación que nació en casa
El interés por la ingeniería, según relató el propio estudiante en diálogo con la Agencia Andina, tiene raíces familiares. Su madre estudió Ingeniería Agroindustrial y su padre Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (Unheval). Fue precisamente la historia de perseverancia de su padre —quien, según contó, logró el primer puesto en su segundo intento tras prepararse en un centro preuniversitario— lo que lo motivó a postular a la UNI.
No es la primera vez que enfrenta un examen de esta magnitud. A los 9 años postuló a Ingeniería Industrial en la Unheval, aunque no alcanzó vacante. Un año después, con 10 años, ingresó a la carrera de Matemáticas y Física en la misma universidad. Posteriormente, también obtuvo ingresos a Arquitectura, Ingeniería Civil y Sistemas en distintos procesos de admisión, según su propio testimonio.
Además, postuló a la Universidad Nacional del Callao (UNAC), donde consiguió una vacante en Sistemas. En el caso de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), indicó que no logró ingresar a Ingeniería Mecánica de Fluidos por una diferencia de 60 puntos.
Expectativa tras la primera jornada
Luego de rendir el primer día del examen de la UNI, Thiago manifestó que siente que tuvo un buen desempeño. Señaló que sus áreas más fuertes son Razonamiento Matemático y Razonamiento Verbal, mientras que reconoce dificultades en Humanidades.
Como miles de postulantes, regresará a la sede de la UNI para completar las siguientes evaluaciones. Aunque aún no concluye la secundaria, el adolescente afirmó que continuará preparándose para alcanzar nuevas metas y agradeció el respaldo de sus padres por el acompañamiento constante en su formación académica.




