«Comunicación para el desarrollo»

Por Sandro Bustamante Scaglioni (*)

Tal como plantea en su interrogante Alfaro (1996); ¿De qué desarrollo estamos hablamos?: La comunicación está ligada directamente al desarrollo, no solo como aporte auxiliar y metodológico al mismo, sino como objeto mismo de transformación de la sociedad y de los sujetos que la componen. Es, por lo tanto, medio y fin, aspecto y estrategia global. Esta así comprometida, consiente o inconscientemente, con modelos y proyectos Macro o Microsociales, y con procedimientos que se implementan para plasmarlos. Porque toda concepción de desarrollo supone otra comunicativa y viceversa.

Partimos de una concepción de desarrollo no concentrada exclusivamente en lo económico, aunque si debe contener ese aspecto. Asumimos la profunda interrelación entre las diversas dimensiones de la vida social, es decir la economía, lo social, los procesos culturales y la política, donde los sujetos humanos deberían decidir y conducir el tipo de sociedad que desean producir con libertad. Lo que significa involucrar el desarrollo humano de las personas y de sus relaciones, contando con su participación e involucramiento. Supone una voluntad de buscar cambios concretos, inclusive en la vida propia, que unan el mundo individual con el colectivo, el objetivo con el subjetivo y el social con el personal.

Tal esfuerzo humano debe ser conciliado y negociado entre la mayoría de ciudadanos existentes en determinadas localidades o conjuntos de ellas en espacios más amplios (Alfaro, p. 11)

Es importante reconocer que requerimos trabajar mejor la conflictividad del desarrollo en su dimensión macro y microsocial y las etapas que en cada país o instancia involucrada se van gestando, lo cual significa un constante adecuamiento y revisión de lo que se va construyendo.

Pensamos que el desarrollo debe unir y complementar eficacia con democracia, es decir, organización con participación. De un lado, es importante pensarlo como cambio concreto de la vida de las personas, mejorando la calidad de vida, el acceso digno a los bienes y el empleo, con lo cual el desarrollo se asocia a la búsqueda explicita y graduada de justicia inmediata.

Pero además debe posibiltar una mayor institucionalidad y articulación social,  una capacidad de decisión y gestión democrática de sus integrantes y una búsqueda del reordenamiento de la sociedad política, incluyendo al Estado (Alfaro. P.13)

Es preciso acotar que tal como lo DEFINE Oscar Quezada, quien fue DECANO de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Lima: Comunicador para el desarrollo como un interventor, “es decir, un profesional que no solo analiza, sino que interviene con estrategias y políticas de cambio. Es un ESTRATEGA en procesos de comunicación referido fundamentalmente a lo que las Naciones Unidas entienden como Desarrollo Humano”.

Comunicador para el desarrollo, la más noble y reciente de las ramas de la comunicación social.

Se trata de una de las áreas menos conocidas de la comunicación social. Sin embargo, la comunicación para el desarrollo es una veta muy necesaria para un país como el nuestro. Gracias a su capacidad como INTERVENTORES, estos profesionales se valen de la Comunicación para realizar un cambio social, ya sea modificando comportamientos nocivos, promoviendo estilos de vida saludables o contribuyendo a hacer empresa con responsabilidad social (CARETAS – 2006)

Las ÁREAS de INTERVENCIÓN suelen estar referidas a grandes temas como: Salud y Nutrición, Medio Ambiente, Equidad de Género, Niñez y Juventud, Democracia y Ciudadanía, Educación, Políticas de Población, Medios de Comunicación y Libertad de Prensa, Interculturalidad, Periodismo Cívico, Desarrollo Alternativo(Rural y Local)

Referencias: “Una comunicación para otro desarrollo” Rosa María Alfaro Moreno – Calandria

                     – Revista CARETAS (2006)

(*) Comunicador para el desarrollo