Dos altos oficiales del Ejército, el general de división Orestes Vargas Ortíz y el coronel Jorge Zapata Vargas, involucrados en la controvertida compra de 30 blindados 8×8 modelo K808 de Hyundai Rotem, han sido incluidos en la lista de pases al retiro por renovación de cuadros. Este proceso cierra un capítulo lleno de interrogantes sobre una adquisición millonaria realizada sin cumplir los estándares de evaluación requeridos.
El rol de los oficiales en la adquisición
Como presidente del directorio de la empresa estatal Fábrica de Armas y Municiones del Ejército (FAME), el general Vargas desempeñó un papel protagónico en la negociación con la empresa surcoreana STX Corporation. Su contraparte administrativa fue el coronel Jorge Zapata, quien ejerció como gerente general de la misma entidad. Ambos oficiales lideraron las tratativas que culminaron con la compra de los blindados por un monto total de US$60 millones.
Lo peculiar de esta transacción fue que el modelo K808 ya había sido descartado en 2023 durante un proceso de selección encabezado por el Servicio de Material de Guerra del Ejército (SMGE). En ese momento, la Agencia de Compra de las Fuerzas Armadas (ACFFAA) rechazó el proceso por irregularidades.
A pesar de ello, tras asumir sus cargos en FAME en 2023, Vargas y Zapata revivieron la oferta de STX Corporation. El tres de mayo de este año, en lo que se describió como una “simulación de evaluación de propuestas”, los oficiales aprobaron la compra sin pasar por un proceso competitivo ni justificar las razones del rechazo previo del modelo.
Irregularidades y falta de transparencia
El blindado K808 había sido objetado no solo por su precio elevado (US$2 millones por unidad), sino también por características técnicas cuestionables. Según fuentes del Ejército, no se realizaron estudios comparativos con otros modelos disponibles en el mercado ni se respetaron los procedimientos que establece la ley para adquisiciones de este tipo.
La ausencia de una licitación formal mediante la ACFFAA levantó sospechas dentro y fuera del Ejército, pero hasta el momento ni FAME, ni el Ministerio de Defensa han ofrecido explicaciones claras sobre las razones detrás de esta elección.
Cambios en la cúpula militar
Los cambios en la jerarquía del Ejército fueron determinantes para la continuidad del proyecto. A inicios de 2023, el entonces presidente del directorio de FAME, general César Briceño Valdivia, fue designado Comandante General del Ejército, dejando su puesto al general Vargas Ortíz. Zapata, por su parte, asumió como gerente general.
Las fuentes consultadas dentro del Ejército se limitaron a señalar que el pase al retiro de Vargas y Zapata responde exclusivamente a un proceso natural de renovación de cuadros. Sin embargo, estas afirmaciones no han disipado las dudas sobre la operación.
Un caso sin resolver
A pesar de las reiteradas solicitudes de transparencia, las instituciones involucradas han evitado dar declaraciones sobre los motivos detrás de la adquisición de los blindados de Hyundai Rotem, rechazados previamente por ser más costosos que otras opciones.
En un contexto donde la gestión de los recursos públicos es altamente cuestionada, este caso pone en evidencia la necesidad de una mayor fiscalización en las compras militares. Las irregularidades en este proceso subrayan la urgencia de fortalecer los mecanismos de control en las adquisiciones del sector defensa para evitar decisiones que comprometan no solo el presupuesto, sino también la confianza de la ciudadanía.




